31 de marzo 2006 - 00:00

Solá volvió a hacer cambios en el mando de la Policía Bonaerense

Felipe Solá.
Felipe Solá.
El Gobernador bonaerense Felipe Solá resolvió ayer remover de sus cargos a 119 jefes policiales, entre ellos el superintendente de Investigaciones en Función Judicial, Osvaldo Seisdedos, hasta ayer a cargo de la pesquisa por el robo al banco Río de Acassuso, en el marco de una "reforma estructural" encarada en la institución.

La decisión fue anunciada mediante un comunicado de prensa, al que se anexó la resolución 317/06 firmada por el Gobernador, sin declaraciones oficiales de Solá ni del ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanián, a cargo de la fuerza policial.

El desplazamiento que mayor atención despertó fue el del superintendente Siesdedos, quien hasta ayer dirigió la pesquisa policial por el denominado robo del siglo, cometido en el banco Río de Acassuso el 13 de enero último.

Seidedos cumplía justamente ayer 30 años de servicio en la Policía y, si bien voceros del Gobierno bonaerense aclararon que ninguno de los desplazamientos obedeció a cuestiones de desmérito personal, fuentes vinculadas a la cartera de Seguridad admitieron algunos cuestionamientos a su desempeño.

Las fuentes confiaron que el Superintendente quedó en el centro de algunas sospechas cuando se filtró a la prensa televisiva material confidencial del robo del siglo.

La medida, que había circulado como rumor durante la mañana, se confirmó en horas de la tarde, al difundirse a la prensa la resolución 317/06, mediante la cual Solá resolvió desplazar a los 119 jefes policiales.

En total fueron pasados a retiro obligatorio a 72 altos oficiales, entre ellos dos superintendentes -uno es Seisdedos-, 22 comisionados, 30 inspectores y 18 capitanes, en tanto que fueron declarados prescindibles cinco funcionarios de alto grado -un comisionado y cuatro capitanes- y quedaron en disponibilidad a la espera la de retiro otros 42.

En tanto, Solá ratificó en el cargo de superintendente de Coordinación Operativa de la fuerza al comisionado Daniel Rago, virtual jefe de la policía bonaerense.

Fuentes de la gobernación provincial dijeron que la reestructuración encarada por Sola es "revolucionaria" y "estructural", cuya intencionalidad fue justamente la de ser
"drástica".

Tras aclarar que la decisión "no se basó en desméritos personales" y que seguramente "se irá por más", los voceros añadieron que la reforma fue encarada con la idea de "priorizar la capacidad por encima de la antigüedad".

"Tiene un contenido estratégico distinto, no hay objetivos personales, es revolucionario porque se basó tanto en cambios por antigüedad, ya que hay comisarios en edad de escender, como en merituar la capacidad por encima de la antigüedad", añadieron las fuentes de la gobernación bonaerense.

El desplazado superintendente Seidedos, quien intervino en numerosas pesquisas de secuestros extorsivos, entre ellos los de Patricia Nine, Cristian Ramaro y Nicolás Garnil, fue reemplazado por Roberto Máximo Silva, quien era jefe del Centro de Altos Estudios en Especialidades Policiales.

En el marco de la reforma, Solá designó además a 10 nuevos jefes de Delegaciones Departamentales de Investigaciones, a un subjefe de DDI, a dos jefes de sub DDI y a un director de la Unidad Operativa de Ejecución de Captura.

También realizó cambios en la cúpula de la Dirección General de Policía Científica y en la Dirección General de Investigaciones de Tráfico de Drogas Ilícitas y la de Antecedentes.

En el área de Seguridad, en tanto, fue ratificado en el cargo de Coordinador Operativo de la fuerza, el superintendente Daniel Rago, aunque se designaron 22 nuevos jefes para las 32 Departamentales que estarán en funcionamiento a partir de hoy, tras la creación de 14 que se sumaron a las 18 ya existentes.

Para ocupar los cargos jerárquicos, Solá promovió al grado de superintendente a Hugo Matzkin, quien seguirá como Director General de Investigaciones de Delitos Complejos; al grado de comisionado a 29 efectivos; al de inspector a 100 policías, 30 de ellos para desempeñarse como jefes de Policía de Distrito, y al de capitán a otros nueve uniformados.

Los 72 jefes policiales pasados a retiro activo obligatorio son quienes ya cumplieron 30 años de servicio y pasarán a cobrar una jubilación.

Los cinco precindibles, en tanto, son los que, en base a la Ley de Emergencia Policial, fueron echados de sus cargos sin necesidad de que se deba realizar un juicio de exonaración para expulsarlos de la institución.

En tanto los 42 oficiales en disponibilidad no cuentan con 30 años de servicio y quedan sin funciones hasta tanto puedan pasar a retiro.

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