Sueña Lavagna irse en julio como jefe del BID
-
Milei recibió el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Bar-Ilan
-
Designan a Brandi como jefe de Gabinete en reemplazo de Massaccesi
Roberto Lavagna
Pero no sólo con Machinea compite Lavagna. También deberá superar a Daniel de Oliveira, el representante del BID en la Argentina. Tal vez el perfil profesional de este brasileño sea más bajo que el de Lavagna y aun que el de Machinea. Pero Oliveira cuenta con la ventaja del padrinazgo de Fernando Henrique Cardoso, amigo personal de Iglesias. La competencia con Brasil por esta banca vuelve a matizar las relaciones bilaterales durante el mandato de Kirchner, a pesar de que Lavagna sea considerado «un amigo» en Itamaraty y aun cuando Oliveira no es precisamente un militante del PT que hoy gobierna el país vecino. Es cierto que el aval de Cardoso, lo vuelve más gravitante que su superior, el gerente de la región Cono Sur, Luis Ricardo Santiago, funcionario de carrera también nacido en Brasil.
Brasil y la Argentina son los países con los que el BID está más comprometidocomo prestamista, a diferencia de México, por ejemplo, que ha recibido mayor financiamiento del Banco Mundial y el Tesoro de los Estados Unidos. Sin embargo, Díaz Bonilla deberá estar atento también a la campaña que siguen los amigos de Angel Gurría, el ex secretario de Hacienda de México.
• Si Machinea cuenta con el aval de Iglesias y Oliveira es un peso pesado en el aparato interno del banco, Gurría tiene a favor un aprecio en la profesión de los economistas y en la comunidad de negocios que es difícil de igualar por el ministro de un país en default. Pero precisamente en esta última condición podría basarse la catapulta para Lavagna. En efecto, el ministro de Economía cuenta con cuatro o cinco meses para demostrar que no se trata de un inepto en la negociación con los acreedores, capaz de desaprovechar por traspiés burocráticos cualquier constelación de variables a su favor o de demorar los acuerdos provocando un despilfarro financiero con esa tardanza. Es decir, para mantenerse en carrera, Lavagna está más necesitado que nunca de cerrar un acuerdo de alta aceptabilidad que saque al país de la cesación de pagos y le permita mostrar una victoria de escala internacional.
• ¿Conoce Kirchner estas expectativas de Lavagna? ¿Está dispuesto a tolerar su salida? Es posible que a su gobierno le resulte de utilidad contar con un hombre en una silla tan importante para el financiamiento social y de obras públicas como el BID (sobre todo ahora, cuando Iglesias piensa inyectar en la institución financiamiento chino). Ahora mismo la Argentina está generando nuevos compromisos con el banco, lo que lleva a algunos competidores del ministro a sospechar que esa habilitación de negocios es parte de su campaña interna. Sin embargo, más allá de esa ventaja, es posible que a la Casa Rosada no le resulte simpático que desde Economía se procuren nuevos rumbos tan temprano, instalando la pelea por la sucesión de Lavagna por culpa de la infidencia de algunos de sus seguidores, que quieren verlo pronto en la escena internacional.



Dejá tu comentario