20 de junio 2002 - 00:00

Suma Nación ya más provincias a compromiso de ajustar déficit

Mientras el gobernador chaqueño, Angel Rozas, logró ayer firmar con Nación un acta de intención para bajar el déficit fiscal en 50% este año -a diferencia de 60% exigido por el FMI-, las provincias de Córdoba y Tucumán también quieren un beneficio similar. Sin embargo, fuentes del Ministerio de Economía de Córdoba aseguraron que la firma del acuerdo definitivo con Nación está trabado por diferencias con la cartera laboral que conduce Graciela Camaño. No coinciden en el monto del financiamiento del déficit de la Caja de Jubilaciones de la provincia que para los negociadores del gobernador José Manuel de la Sota es vinculante. Más apacible es, en tanto, la relación con el ministerio de Roberto Lavagna, que estaría dispuesto a conceder una baja en el rojo provincial de 50%. En los tres acuerdos definitivos que ya se firmaron, Buenos Aires fue puntera en conseguir una poda del déficit de 50%, La Rioja cumplió con 60%, y Chubut fue más allá y juró que dejará en cero el déficit que el año pasado cerró en 41 millones de pesos. Por otra parte, el acuerdo con Rozas, quien es además titular de la UCR, permitió al presidente Eduardo Duhalde sentirse mejor apreciado por el emisario del FMI John Thornton, quien considera fundamental la firma de los acuerdos provisorios. «La etapa más difícil de la crisis ya ha pasado», se animó a repetir el Presidente, quien agregó que «hay signos positivos» de reactivación.

El presidente Eduardo Duhalde logró ayer la firma del acta de intención para reducir el déficit fiscal por parte del gobernador chaqueño, Angel Rozas. Es importante para la imagen del gobierno ante el FMI, porque Rozas es, además, titular de la UCR. Sin embargo, se trabó el acuerdo definitivo con el caudillo mediterráneo, José Manuel de la Sota, por diferencias con la cartera laboral que conduce Graciela Camaño (ver aparte). Tucumán -que reclama, como Córdoba, un ajuste en el déficit de 50% en vez de 60%, como lo exige el Fondo Monetario- y Mendoza quieren firmar antes del fin de semana.

A Duhalde le alcanza con las actas de intención para complacer al emisario del FMI, John Thornton. Por eso, en estos días presionará fuerte sobre Formosa, Mendoza, Entre Ríos y Catamarca, que aún no firmaron ese primer compromiso ( Santa Cruz, San Luis y San Juan ya aseguraron que no lo harán jamás).

Sin embargo, a los gobernadores les preocupa la letra fina del acuerdo definitivo ya que es ésta la que determinará si tendrán que imponer ajustes en personal, privatizaciones y demás medidas concretas que podrían generar amplio malestar social en sus tierras.

Si bien la mayoría de los mandatarios provinciales asegura que no habrá despidos y que gran parte del problema se solucionará con la refinanciación de la deuda, hay algunas perlas de los acuerdos definitivos (hasta ahora firmados sólo por Buenos Aires, La Rioja y Chubut) que serán la delicia de las respectivas legislaturas provinciales cuando deban ratificar lo pactado.

Por caso, Chubut retrasará medio año el ascenso de personal policial, disminuirá entre 10% y 25% los contratos de locación de obras y servicios, venderá las acciones que el gobierno tiene en Centrales Térmicas Patagónicas y en Hidroeléctrica Ameghino (en ambas tiene alrededor de 30% del capital), habrá disminución de transferencias al Instituto de Seguridad Social y Seguros, y privatizará 39% del Banco de Chubut (10% ya está en manos de los empleados).

Por lo pronto, Chaco consiguió ayer -como Buenos Aires- bajar sólo en 50% el déficit fiscal para este año y no 60%, como lo exige el FMI. Este es un dulce que también intentarán conseguir Córdoba y Tucumán.

El acuerdo con Chaco incluye una reducción escalonada del rojo hasta llegar al equilibrio fiscal en el año 2004. Por otra parte, hay un
compromiso de la Nación de aportar dinero en efectivo para paliar el déficit de los años 2002 y 2003. Recién a partir de que se cumpla efectivamente este punto por parte del gobierno nacional, el Chaco dejaría de emitir los bonos Quebracho, con un rescate ordenado y paulatino.

Como parte del nuevo acuerdo fiscal, Nación reconoció formalmente una deuda con los chaqueños por la liquidación de 3 puntos porcentuales del IVA y otros factores. En total significan 60 millones de dólares que pesificados en 1,40 por unidad totalizan ahora 84 millones de pesos.

La cuestión de la eliminación de los bonos provinciales también generó preocupación en Buenos Aires. El gobernador
Felipe Solá aseguró que durante un año más habrá patacones y que esa cuasi moneda existirá hasta que se firme un acuerdo con el FMI para rescatar esos bonos.

En tanto, en Tucumán,
Julio Miranda espera cerrar antes de mañana el acuerdo fiscal definitivo y el gobernador misionero, Carlos Rovira, por su parte, descartó que su gobierno esté pensando en despedir personal del Estado a la espera también del pacto final con Nación.

El mendocino
Roberto Iglesias también quiere firmar el fin de semana pero, según explicaron sus funcionarios a la prensa local, Nación quiere firmar primero con las provincias que todavía poseen bancos para arreglar la forma en que el Banco Central les otorga redescuentos.

En Entre Ríos, en tanto, aseguran que siguen esperando el llamado de Nación para firmar. En Economía piden mayor tolerancia en el ajuste que deben realizar y más plata para afrontar la crisis. El gobernador
Sergio Montiel explicó que «se está avanzando en las negociaciones con la Nación para arribar a un acuerdo».

Mientras tanto, el gobierno salteño ya puso manos a la obra para reducir aún más el gasto. Decidió eliminar la Secretaría de Transporte y Servicios Públicos, estructura que dependía del Ministerio de Hacienda.

El ministro de Economía de Catamarca,
Jorge Greco, en tanto, manifestó que «prácticamente está todo acordado» y que la firma está «muy cerca».

Dejá tu comentario

Te puede interesar