16 de noviembre 2005 - 00:00

Suspensión agravó pelea entre los legisladores

Suspensión agravó pelea entre los legisladores
Legisladores kirchneristas y macristas cruzaron ayer acusaciones en torno al juicio político iniciado contra Aníbal Ibarra, mientras familiares de las víctimas de Cromañón celebraron la aprobación del proceso contra el jefe de Gobierno porteño.

La jefa del bloque macrista de la Legislatura porteña, Gabriela Michetti, juzgó « lamentable» y «traída de los pelos» la acusación de Ibarra, quien señaló al macrismo como responsable de una «manipulación política» de la tragedia de Cromañón.

«Es
imposible sostener que acá hay un golpe del macrismo; todo el arco político de la Legislatura está representado en la acusación», afirmó Michetti, para quien es una «cosa traída de los pelos» la idea de que el bloque que ella lidera sea «capaz de conducir votos de la izquierda, del ARI y de algún oficialista».

• A conciencia

Para el kirchnerista Diego Kravetz, el bloque del Frente para la Victoria se opuso «a conciencia» a la apertura de un juicio político contra Aníbal Ibarra porque no quiso ser utilizado en un «proceso de desestabilización política».

«Siempre tuvimos la orden de votar a conciencia; nadie nos obligó a nada, pero no queremos ser cómplices de la impunidad y tampoco que nos usen para un proceso de desestabilización política», aseguró

Kravetz
, en declaraciones a radio «Milenium». En tanto, el legislador porteño Jorge Enríquez consideró una «vergüenza» que no haya renunciado el jefe de Gobierno por su «responsabilidad política» en la tragedia de Cromañón y opinó que el funcionario sigue «aferrado al sillón» del Ejecutivo comunal.

Además, entendió que «hubiera sido vergonzoso» que ayer no se hubiesen alcanzado en la Legislatura porteña los 30 votos necesarios para aprobar el inicio del juicio político contra Ibarra
.

• Pacto

Por su parte, la legisladora ibarrista Alicia Caruso dijo que la apertura del juicio político y la consecuente suspensión del cargo responden a «un pacto entre la izquierda y el macrismo» en el marco de un «intento de golpe institucional».

Caruso, quien ayer se opuso al inicio de juicio político a Ibarra por presunto mal desempeño en el marco de la tragedia de Cromañón, dijo que «hubo una clara intencionalidad política ya que la metodología fue la de buscar pruebas para incriminarlo en el abandono de persona seguido de muerte».

El kirchnerista Chango Farías Gómez -cuyo voto definió el lunes el juicio político- consideró que Ibarra «no es necesariamente culpable de lo que pasó en Cromañón, porque esto nos pasó a todos».

Dijo, asimismo, que ese proceso «nos va a ayudar a todos» porque «la población va a saber qué es lo que sucedió y lo que ocurrió en Cromañón no le pasó sólo a Aníbal Ibarra, nos pasó a todos».

Del lado de los familiares, Pablo Blanco -padre de una de las víctimas del trágico incendio ocurrido a fines del año pasado en el boliche República de Cromañón, del barrio porteño de Once- afirmó hoy que la suspensión de Ibarra y el inicio del juicio político es para ellos «un paso más en la búsqueda de la verdad y la justicia» y advirtió que «todavía queda un largo camino por recorrer».

Blanco
evaluó que «también queda la causa judicial, en la que hay imputados policías, bomberos, funcionarios y el empresario Omar Chabán», entre otros.

Para el abogado
Juan José Iglesias, padre de una de las víctimas de la tragedia de Cromañón, había «sobrados motivos» para someter a juiciopolítico a Ibarra. Incluso, sostuvo que Ibarra «se defendió sólo de dos» de las doce acusaciones formuladas en su contra en la Legislatura porteña, por lo que las restantes imputaciones «quedaron vigentes».

En ese contexto, Iglesias se preguntó «con cuánta mayor razón cabe un juicio aquí cuando hay falta de ejercicio del poder de policía, desestructuración del sector, además de 194 muertos».

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