16 de noviembre 2005 - 00:00

Suspensión será por más tiempo del que cree Ibarra

Mauricio Macri
Mauricio Macri
A Aníbal Ibarra sólo le queda que la Sala Juzgadora comience rápido su tarea y que el veredicto sobre su inocencia o culpabilidad salga antes que la débil lealtad que le aseguran en la Legislatura porteña se reconvierta con el ingreso de los diputados electos el 23 de octubre. «Cuando el sistema político no funciona, nada te puede salvar», le sentenciaron, a pesar de todos los intentos que se harán, sus aún amigos del kirchnerismo a Ibarra.

La primera señal de que los tiempos no jugarán a su favor, en cambio, le llegó de la Corte porteña y del propio Mauricio Macri.

El titular del Tribunal Superior de Justicia (equivalente a la Corte Suprema en la Capital Federal), Julio Maier, recibió ayer, de manos del vicepresidente de la Legislatura, Santiago de Estrada, la comunicación formal de que debe reunir a la Sala Juzgadora que integran 15 diputados porteños y de la cual, de acuerdo con la Constitución local, Maier es el presidente.

Recién para el viernes, el juez convocará a la primera reunión, es decir, no parece apresurado. Macri, por su parte, se niega a acelerar el proceso (ver nota aparte) que puede extender su plazo cuatro meses de acuerdo con la Constitución y durante los cuales Ibarra sigue suspendido.

• Reglamento

Antes o durante ese encuentro con los legisladores, debe resolverse quién redacta el reglamento de funcionamiento de la Sala que juzgará el desempeño de Ibarra, una de las zonas grises, ya que no está claro si lo hará la propia Sala o el pleno de la Legislatura. Una vez resuelto ese punto, comenzará a desarrollarse el juicio político contra Ibarra:

• A Santiago de Estrada le corresponde designar a tres legisladores de la Sala Acusadora (la que votó el lunes el enjuiciamiento) para que defiendan las acusaciones ante sus pares juzgadores que son el grupo de 15 diputados que no integró la Acusadora.

• Luego, los juzgadores remiten al imputado (Ibarra) las acusaciones y le dan derecho a defensa y a presentación de pruebas. Ibarra reenviaría lo que ya mandó cuando presentó su descargo ante la comisión investigadora de la Sala Acusadora.

• Se trata de un nuevo proceso, como si fuera otro juicio, por eso se repiten algunos pasos.

• Luego de estudiar el tema y dar lugar a la apertura de pruebas, si Ibarra lo solicita, los juzgadores lo condenan o absuelven con el voto de los dos tercios de sus integrantes, es decir, 10.

Ibarra procura que esa decisión la tomen antes del recambio de bancas, ya que la actual conformación de la Sala Juzgadora le jugaría a favor, pero no alcanzaría el tiempo para llegar al 10 de diciembre con la decisión, teniendo en cuenta la extensión de la investigación
.

Cada dos años, la Legislatura debe sortear, en su primera sesión, quiénes integran la Sala Acusadora y la Juzgadora,
pero haría el sorteo en forma proporcional tras el recambio de bancas, ya que se renueva la mitad (30 legisladores) de la Cámara. Ese sorteo debe hacerse respetando la proporcionalidad de los bloques y así desaparecería la izquierda (como ocurrió en los comicios pasados), lo que aporta a favor de Ibarra, y aumentaría la presencia de macristas.

En la actual Sala Juzgadora, si Ibarra, aún suspendido, retiene lo poco que le queda de apoyo en el legislativo, no lograría reunir 10 votos para condenarlo.

El grupo que votaría a favor del jefe porteño lo conforman:

Helio Rebot (un kirchnerista, cuyo referente es Jorge Argüello y que, como él, mutó al oficialismo desde las tropas aliadas a Macri).

Alicia Bello (también peronista que se pasó de las filas de aliados a Macri).

Marina Pérez y Carlos Ameijeiras (dos legisladores del Partido de la Ciudad que conduce Jorge Giorno, quienes abandonan sus bancas el 10 de diciembre).

Norberto La Porta ( socialista).

Laura Moresi (la única ibarrista).

Ricardo Busaca (de Alternativa Federalista, también deja la banca pero sumaría para Ibarra).

De esa manera, con siete votos a su favor que impiden reunir de entre 15 los 10 necesarios para condenarlo, Ibarra se encontraría con 3 que se van el 10 de diciembre y cuyos partidos pasaron a la inexistencia en las urnas. Esas vacantes serían ocupadas por el macrismo, que actualmente cuenta, en la Sala Juzgadora, con
Paula Bertol (emigra al Congreso Nacional) y Silvia Majdalani (reelige), pero también suman en contra de Ibarra Fernanda Ferrero (se retira el 10 de diciembre) y los izquierdistas Susana Etchegoyen (se va), Marcos Wollman (se va) y Héctor Bidonde. Se agregaría la radical que se fue del macrismo, pero volvería, Florencia Polimeni.

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