Saneado el camino hacia las elecciones anticipadas, la arena política riojana tiende a repetir viejos escarnios. Poco conocida es en detalle la trayectoria electoral de estas tierras que ahora, piruetas más piruetas menos, podría tener nuevamente como protagonistas de la riña por la candidatura a gobernador a las mismas figuras que desde 1986 amasan tibiamente su ambición de ocupar el despacho del primer piso de la Casa de las Tejas. Un sintético ejercicio de memoria ofrece el siguiente ensayo:
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Con Maza fuera de carrera, la opción «oficialista» de cara a los comicios que serán convocados dentro de 120 días podría estar encarnada, casi con seguridad, en el nuevo gobernador Luis Beder Herrera. Experto en el arte de reemplazar a gobernadores destituidos -siempre desde el cargo de vice-Herrera es una de las figuras gravitantes de la política riojana. Primero fue diputado por Famatina y luego acompañó, siempre por la fórmula del PJ, primero a Agustín Benjamín de la Vega (el sucesor de Carlos Menem), separado de su cargo también en circunstancias similares a las de Maza. Después de haber saboreado las mieles de la gobernación por apenas cinco meses, Beder Herrera integró la dupla con Bernabé Arnaudo, a quien en complicidad con Angel «Didí» Maza liquidaron en 1995 y se encaminaron así, en dupla, hacia la gobernación que reeditaron en 2003.
El actual embajador en México, Jorge Yoma, es otro de los nombres que se mencionan para suceder a Maza. Habiéndose frustrado por peso propio el frágil acuerdo que selló en enero el Frente de Todos con el sector del mazismo, el ex senador cruzó en los últimos días contactos con los hombres de Beder Herrera para, dicen, manifestarle su total respaldo al proceso contra Maza. Hábil, no evitó sin embargo manifestarse públicamente respecto de los perjuicios que podría acarrear para la provincia una virtual intervención federal. ¿Angel Maza estaba dispuesto a dar un paso al costado, por expreso pedido de Néstor Kirchner, y dejar que Yoma sea el candidato a gobernador del Frente para la Victoria en La Rioja? Ahora la respuesta está más clara, aunque la opción Yoma parecía desechada. «No mide bien en La Rioja. Le falta aparato», evalúan operadores de la política local.
Agazapado, el menemismo cimentó en los últimos meses las bases para la reconstrucción de un espacio por fuera del PJ (hoy presidido por el propio Maza tras haberle ganado la interna partidaria a Eduardo Menem) con el objeto de arrebatarle, en octubre, la gobernación. Pero ahora, ya sin Maza y con un Beder Herrera en apariencia fortalecido por el respaldo que -dice- le ha dado en todo este escándalo el gobierno nacional, el diputado Jorge Basso y el intendente de Arauco, Nicolás Martínez, asoman como los rivales que mayor pelea darán.
Más atrás, ya hace sus cálculos también el intendente de la capital y ex diputado nacional, Ricardo Quintela, un aliado incondicional de Herrera, a quien algunos operadores ven como virtual compañero de fórmula del gobernador interino, siempre y cuando éste finalmente confirme que se presentará como candidato. Quintela mantuvo duros enfrentamientos con Angel Maza por la distribución de los fondos coparticipables. El jefe comunal ya había aspirado a la gobernación en las elecciones de 1999.
Aunque en un escalón inferior, el radicalismo riojano también parece querer sacar provecho de esta crisis institucional con final anticipado. Allí volvería a escena el secretario del comité nacional, José Luis Bellia. Con mucho trabajo como militante, supo ser candidato a gobernador y senador nacional en varias oportunidades. Desde hace algunos meses viene denunciando al PJ por «sobredosis de poder».
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