6 de julio 2004 - 00:00

Tensión con estatales que protestan de nuevo

Roberto Lavagna
Roberto Lavagna
El gobierno sumará hoy otro factor de tensión callejera: a un mes de lograr un aumento de 150 pesos, los estatales de ATE reanudarán el reclamo salarial con una marcha que hará foco en el ministro Roberto Lavagna, una gambeta para excluir a Néstor Kirchner de las quejas.

La protesta, liderada por los gremios más cercanos a la Casa Rosada, coincide con una serie de reclamos que activó el más crítico Frente de Gremios de Andrés Rodríguez, de UPCN. Ayer, en la ronda debut, se juntaron 800 personas en la Jefatura de Gabinete de Alberto Fernández.

Esta tarde, en cambio, la columna de ATE -conducida por Pablo Micheli, un dirigente que sintoniza con el jefe de Gabinete-avanzará, primero, sobre la Jefatura de Gobierno porteña a reclamarle un aumento a Aníbal Ibarra para luego aterrizar en Economía
.

Más allá de las diferencias entre sí, el Frente Gremial de Rodríguez y ATE de Micheli coinciden en el planteo genérico: que la suba salarial que otorgó el gobierno en mayo y ejecutó a partir de junio se extienda a los 250 mil empleados del Estado nacional.

Eso implicaría dos movimientos:

• Sumar $ 100 adicionales a los $ 150 que desde junio reciben 105 mil agentes (que co-bran menos de $ 1.000), incluyendo empleados de la administración pública y de las Fuerzas Armadas y de seguridad. El aumento que rige desde junio tiene un costo de 100 millones de pesos anuales y es no remunerativo.

• Otorgar $ 250 a los 140 mil estatales que en la última variación salarial no fueron alcanzados. Ese fue el planteo original de los gremios que, sin embargo, aceptaron la oferta oficial de un incremento sólo para los que cobraban menos de $ 1.000, alrededor de $ 830 «de bolsillo».

• Apertura

Con la calle agitada por la avanzada piquetera, los estatales abrirán hoy una ronda de protestas que tendría continuidad en dos semanas y volverá a hacerse sentir a principios de agosto.

Rodríguez, que el 2 de junio comandó una masiva marcha, dictó ayer un ultimátum.
«La paciencia tiene un límite», le dijo ayer a este diario y reprochó la «falta de diálogo» formal con la administración Kirchner. «En 10 o 15 días, si no hay respuestas, salimos otra vez a la calle», apuró.

Micheli
, a su vez, anticipó que a principios de agosto podrían realizar otra marcha para insistir con su reclamo. Pero la amenaza apunta más a las provincias que a la Casa Rosada: de hecho, hoy convocan a movilizaciones frente a todas las gobernaciones del país.

«Vamos a Economía porque queremos que Lavagna llame a una mesa de discusión entre el ministro, gobernadores y gremios para que en el reparto de la coparticipación se fije un monto para la recomposición salarial»
, le dijo ayer el jefe de ATE a este diario.

Lavagna es blanco de los reproches de ATE porque se opuso a otorgar el aumento que negoció Fernández y desató una rebelión en las provincias.
Recién ayer, por caso, Felipe Solá con un aumento de $ 100 remunerativos y para todos los empleados, logró la paz con los gremios.

En otros distritos, como Chaco y Corrientes, la tensión continúa.
Si, eventualmente, el gobierno nacional decide, otra vez, un incremento unilateral -sin consultar o acordar antes con los gobernadores-el conflicto volverá a estallar, o se agravará, en las provincias.

Al margen, los estatales -en sus dos núcleos-pretenden que el gobierno incorpore a los
17 mil contratados que, según reconoció el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, trabajan en la administración nacional.

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