The Economist asegura que los Kirchner están llevando al país "a un callejón sin salida"
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The Economist
Una oportunidad para cambiar de rumbo
El nacionalismo económico de los Kirchner está llevando a su país a un callejón sin salida
Es simplemente una elección legislativa para renovar la mitad de los diputados en el Congreso y un tercio de representantes en el Senado. Pero el 28 de Junio los argentinos votan mucho más que lo que está en la boleta: el poder y quizás incluso la permanencia del matrimonio Kirchner. Al elegir postularse como candidato legislativo en la provincia de Buenos Aires, el ex presidente Néstor Kirchner deliberadamente ha convertido esta elección - que en otro momento hubiera sido un asunto de rutina- en un referendum sobre sí mismo, sobre su esposa y sobre la ideología de un nacionalismo económico supeditado al estado.
El Señor Kirchner avisa que un voto para la oposición significaría que "el empleo desaparecerá, volverá la pobreza y un pasado aterrador regresará". Todas estas cosas ya están de hecho sucediendo y los Kirchner deben asumir la responsabilidad.
En este momento la Argentina ha seguido a la economía mundial hacia la decesión y está mal ubicada como para reaccionar. Los números oficiales muestran solamente un leve declive económico y baja inflación, pero tienen poco valor: El Señor Kirchner designa payasos en la agencia de estadísticas oficiales y masajea los números. De hecho, el ingreso fiscal y los salarios reales han caído. Miedos en relación a otra suspensión del pago de deuda pueden ser exagerados, por ahora. Pero la inflación no oficial alcanza el 15%. Y la negativa de los Kirchner a acordar los acreedores privados, y su hostilidad hacia el FMI dejan a la Argentina con muy pocas fuentes de crédito.
Este panorama que se ensombrece rápidamente es la razón por la cual la Sra. Fernández adelantó las elecciones legislativas. El uso de estratagemas de campaña de su esposo también huele a desesperación. Las señales indican que ella perderá su mayoría en la Cámara de Diputados. El Sr. Kirchner tal vez no encabece las encuestas en provincia de Buenos Aires. Ambos enfrentan una oposición reanimada y una sublevación dentro del gobernante partido peronista.
El infantil solipsismo que conduce a un gobierno a amañar las cifras oficiales ha sido el del esclavo del declive.
A pesar de su larga historia de malos gobiernos, la Argentina aún tiene mucho para dar. El mundo necesita a sus chacareros, y a los turistas les gusta su cultura. Pero necesita un comercio más libre, responsabilidad fiscal y un mayor respeto por la ley.
La elección quizás pueda ayudar a la Argentina a moverse en esa dirección. Podría presentar una alternativa creíble a los Kirchner. Tal vez pueda proveer un Congreso más independiente, lo que podría obligar a Cristina Fernández a empezar a gobernar de manera más consensuada. Los argentinos deberían usar sus votos para provocar eso.




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