14 de diciembre 2004 - 00:00

UCR rebelde esmerila el modelo Arslanian

León Arslanian no logra romper el último murallón para que su modelo de seguridad, que tiene como uno de sus pilares el traspaso de la Policía a los municipios, termine de asentarse en la provincia de Buenos Aires, porque el grueso de los intendentes radicales se resiste a ese plan.

Ni la presión que ejerce el gobierno de La Plata ni las bondades que enumera el ministro sirvieron todavía para que el esquema descentralizador se derrame a toda la provincia. Así y todo, más de un tercio de los distritos se niega a tomar bajo su mando a la Policía.

Por eso, con un dejo de resignación, Arslanian comenzó a ceder y a aceptar retoques a las reformas más sensibles de su plan, único modo de romper la cerrazón de la UCR que controla 46 municipios de los cuales sólo dos -Villarino y San Antonio de Areco-adhirieron a la Policía Comunal.

Ese modelo consiste en trasladar a los distritos con menos de 70 mil habitantes el manejo de la Policía convirtiendo al intendente en virtual jefe de Policía o, si vale la comparación, como un ministro de Seguridad de alcance municipal.

La semana pasada, el ministro recibió a un grupo de intendentes y senadores -integrantes del Grupo Olavarría-que le detallaron sus planteos, uno de los cuales impacta en el corazón del plan Arslanian: la elección, por vía directa, de los comisarios de los pueblos.

Pasaron por el despacho del ministro los intendentes Héctor «Cachi» Gutiérrez (Pergamino), Mario Meoni (Junín), Edgardo Larraza (Castelli) y Alberto Cordero (Guaminí), acompañados de los senadores Graciela De Leo, José Eseverri, Jorge Martínez y Alberto Conde.

Con estruendo, a mediados de año,
Arslanian anunció que a partir de 2007 los comisarios se elegirían por elección directa. Lo envió en un proyecto a la Legislatura, donde el PJ lo podó hasta el límite, pero dejó en pie la propuesta de la votación directa de los uniformados.

Pero los radicales -que en esto coinciden con la mayoría de los jefes comunales peronistas-lo rechazan.
«Un comisario que no se pueda remover significará un poder paralelo para los intendentes», argumentan en la UCR.

Tras la cita con
Arslanian, mañana los rebeldes de la UCR retomarán el tema, pero, esta vez, lo llevarán al despacho del ministro de Gobierno, Florencio Randazzo.

Allí, como hicieron con el titular de seguridad la semana pasada, expondrán sus condiciones y, si el ministro acepta, en pocas semanas podría producirse una adhesión masiva de distritos gobernados por la UCR a la Policía Comunal:

• Que, como jefe político de la Policía, los intendentes puedan disponer el pase a disponibilidad de los efectivos. La ley actual establece que esa facultadsigue en poder exclusivo del ministro.
«El mando de la Policía es vertical, y si un intendente no puede sancionar, su poder de mando se diluye», explican.

• Que los
«beneficios» que recibe un municipio cuando adhiere a la Policía Comunal no puedan quitarse en el futuro. En la actualidad, cuando un distrito acepta el traspaso de la fuerza, recibe móviles policiales, armas y demás elementos para mejorar la eficiencia, pero, además, se modifica el régimen laboral de los policías que en vez de 24 por 48 -un día entero de trabajo, dos de descanso-ingresan en un esquema de 8 horas diarias, más 4 extra, con un franco por semana.

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