Una curiosa presentación ante la Corte Suprema de Justicia realizó el partido político adherente al gobierno que pilotea el cronista Miguel Bonasso, con la idea de ser habilitado para las próximas elecciones. Esa agrupación quiere ser eximida de la presentación de un padrón de afiliados y funda su demanda en la carta orgánica partidaria. Es decir en una norma escrita por el propio reclamante.
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El PRD (Partido de la Revolución Democrática) había sido dado de baja por la Justicia electoral de la Capital Federal, al vencerle el plazo previsto para aportar 4.000 fichas de afiliación. Ese trámite se requiere cuando un partido político ya se presentó por primera vez a una votación, como lo hizo el bonasismo en 2003, instancia en la que se concede la inscripción con datos de los « adherentes». Luego la Justicia exige el padrón de afiliados para poder seguir funcionando como partido político, pero el PDR no llegó a cumplir el requisito.
Sin embargo, los apoderados partidarios presentaron una apelación a la Cámara electoral, ante la resolución de María Servini de Cubría.
Los fundamentos de los abogados para que la Cámara reconsidere la medida que haría caer al partido político, fueron tomados del estatuto de ese partido. Según los letrados, la original carta orgánica permite que los «adherentes» voten en las eleccionesa autoridades partidarias,una suerte de interna abierta pero para cargos de la estructura de la agrupación. El razonamiento del PRD es que si los adherentes tienen voto, y la diferencia entre los datos de éstos y los que se presentan de afiliados sería sólo «formal», este partido podría estar habilitado salteando cumplir el trámite de las tradicionales fichas. La Cámara Electoral Nacional rechazó por cierto esos argumentos, pero Bonasso apeló a la Corte para insistir y lograr hacer sobrevivir ese sello con el que pretende competir nuevamente en octubre. En las pasadas elecciones, el PRD acompañó con una lista propia de candidatos a legisladores porteños, a la dupla Aníbal Ibarra-Jorge Telerman que se consagró en el Ejecutivo de la Capital Federal. Por esa vía, Bonasso llegó a su banca en Diputados, y en la Legislatura porteña accedieron Diego Kravetz (hoy titular del bloque kirchnerista), Milcíades Peña (bielsista, hoy en bloque independiente), Claudio Ferreño (bloque kirchnerista), Mónica Bianchi y Beatriz Balctroc (monobloque).
La idea de Alberto Fernández para la nueva ocasión es constituir el Frente para la Victoria con el PJ Capital y algunos partidos aliados, por lo que el PRD, si consigue el permiso judicial, podría competir por fuera de ese armado electoral.
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