27 de marzo 2011 - 22:52

Una protesta sindical impidió la normal distribución de los diarios Clarín y La Nación

Un grupo de manifestantes identificados como sindicalistas y familiares de ex empleados de una empresa gráfica que trabaja con el Grupo Clarín impidieron la distribución del diario Clarín y demoraron la salida de La Nación, en reclamo de la reincorporación de trabajadores despedidos.

El bloqueo tuvo lugar en el barrio porteño de Barracas, donde el grupo de protestantes se concentró en la puerta de las plantas impresoras de ambos diarios e impidió la salida y entrada de los camiones encargados de la distribución.

La medida fue levantada luego de doce horas de protesta, en medio de duras críticas de directivos de los diarios, de la Asociación de Entidades Periodísticas de Argentina (ADEPA), la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y legisladores nacionales que apuntaron contra la inacción policial y la ministra de Seguridad, Nilda Garré.

Es que, según cuestionaron, estos bloqueos a medios de comunicación habían sido prohibidos por la Justicia hace pocos meses en un fallo que expresó que un grupo de manifestantes "no puede cercenar la circulación de medios gráficos".

Asimismo, en la resolución del juez nacional en lo Civil, Gastón Polo Olivera, se había ordenado a la ministra Garré a tomar las medidas que hagan valer esta prohibición y evitar los bloqueos.

Pese a esta medida, alrededor de las 23:30 del sábado, un grupo de 40 manifestantes se hizo presente sobre la calle Zepita, en la puerta de la planta impresora del diario en Barracas.

Los protestantes se identificaron como integrantes del sindicato de trabajadores de la "Federación Gráfica Bonaerense" y como familiares de empleados tercerizados de Artes Gráficas Río de la Plata, empresa tercerizada por el Grupo Clarín, quienes reclamaron por el despido de trabajadores, con banderas que pedían "libertad sindical".

A su vez, el Grupo Clarín denunció en su portal de noticias que los manifestantes recibían apoyo de militantes del gremio de Camioneros que conduce el secretario general de la CGT, Hugo Moyano.

Según se indicó, durante el inicio de la protesta sólo se hizo presente un patrullero de la comisaría 30, con jurisdicción en la zona, que sólo controló que no hubiera desmanes.
En un primer momento, el grupo de protestantes dejó liberada la puerta de la planta de La Nación y permitieron la salida de algunos camiones, por lo que varios ejemplares fueron derivados a sus lugares de distribución.

Pero a partir de la 1:00 el bloqueo fue total en ambas plantas y evitaron así que circulara durante la mañana el diario Clarín y el resto de la tirada de La Nación.

El número de manifestantes varió durante la madrugada y la Policía Federal incrementó sus agentes en el amanecer, incluso con camiones hidrantes, pero siempre como precaución.

Minutos después de las 12:00, los manifestantes levantaron la medida y se retiraron pacíficamente del lugar, que quedó con rastros de incendios, protagonistas en algunos tramos de la protesta.

En tanto, el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación realizó una convocatoria para que las partes involucradas en conflicto para que se presenten mañana en la cartera laboral para "relevar y constatar incumplimientos denunciados".

Así lo informó el Ministerio que encabeza Carlos Tomada, que en un comunicado explicó que en la reunión de mañana "se buscará un espacio de conciliación".

"La cartera laboral designará un inspector para relevar y constatar incumplimientos denunciados sobre el desarrollo de actividades sindicales en la empresa", agregó el comunicado.

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