28 de agosto 2009 - 15:36

Unasur cerró sin definiciones sobre las bases de EEUU

La reunión extraordinaria estaba prevista que finalice al mediodía, pero se extendió cuatro horas más.
La reunión extraordinaria estaba prevista que finalice al mediodía, pero se extendió cuatro horas más.
Luego de siete horas de acalorados debates, los presidentes reunidos para la cumbre extraordinaria de la Unasur en San Carlos de Bariloche decidieron posponer hasta septiembre una definición sobre la utilización de bases colombianas por parte de Estados Unidos.

En la turística ciudad rionegrina, los líderes sudamericanos llegaron a un documento de consenso que evitó una sanción al mandatario colombiano Álvaro Uribe y fijó una hoja de ruta, aunque reafirmaron que "la presencia de fuerzas extranjeras no puede amenazar la soberanía" de los países de la región.

De todos modos, acordaron un encuentro de ministros de defensa y cancilleres para los primeros días de septiembre con el fin de ajustar la letra fina -con base en la normativa de la OEA- y salvar la polémica regional que generó el acuerdo de cooperación entre los EE.UU. y Colombia.

Los mandatarios más duros con el colombiano Uribe fueron Rafael Correa (Ecuador) y Hugo Chávez (Venezuela): el caudillo caribeño expuso sus dudas sobre la "verdadera intención" de los Estados Unidos al trasladar personal militar a su país vecino.

Las discusiones de la cumbre se iniciaron a las 10.00 en el emblemático hotel Llao Llao con el tema central de la instalación de las polémicas bases militares estadounidenses en Colombia.

El debate se extendió durante siete horas con momentos de fuerte tensión y cruces entre mandatarios, quienes alrededor de las 17.00 acordaron en un documento final que no incluye la cuestión de las bases militares de Estados Unidos en Colombia.

La extensión de las deliberaciones hizo que los mandatarios de Uruguay, Tabaré Vázquez y de Perú, Alan García, retornaran a sus países antes de que se aprobara el documento y de hecho quedaron fuera de la foto oficial del encuentro.

Durante el debate sobresalieron los cruces entre varios jefes de Estado, con Brasil y Argentina al frente de una línea moderada respecto a Ecuador, Venezuela y Bolivia, que reclamaron enérgicamente la no instalación de esas bases militares.

Uribe ratificó el acuerdo firmado con los Estados Unidos por las bases militares e indicó que no habrá variaciones en la cantidad de militares que están actualmente en su país. 

"Se mantiene en 800 personas, el acuerdo no varía", insistió Uribe, quien señaló que existe un "preconcepto" acerca de las bases militares norteamericanas.

Además afirmó que el acuerdo "no tiene como objetivo una guerra entre naciones sino un problema interno de narcotráfico y narcoterrorismo", al tiempo que convocó a los países de Suramérica a combatir este flagelo.

En los últimos discursos, la discusión se centró sobre una propuesta del ecuatoriano Rafael Correa y del brasileño Lula Da Silva de convocar al mandatario estadounidense Barack Obama para que explique los motivos de enviar tropas de su país a Colombia.

En una conferencia de prensa posterior a la cumbre que compartió con Correa, Cristina Kirchner precisó que esa convocatoria a Obama finalmente no quedó expresada en el documento porque aún falta que se realice "un informe del Consejo de Defensa de la UNASUR" sobre las bases.

Además resaltó que todavía "no se conoce el convenio entre Estados Unidos y Colombia" y que por tal motivo la iniciativa de interpelar a Obama quedó en suspenso.

Esta moción fue respaldada por Venezuela, Argentina, Ecuador y Brasil, pero objetada por el mandatario colombiano, Álvaro Uribe, quien consideró que "no es necesario que Obama dé cuentas por los problemas de la región".

Asimismo, la presidenta argentina exhortó a los cancilleres de cada país que se pongan al frente del tema de las bases para poder leer "ese bendito acuerdo" entre Estados Unidos y Colombia, al que todavía no tuvo acceso ningún país de la región.

El venezolano Hugo Chávez mantuvo su férrea negativa a la instalación de los asentamientos y afirmó que "si se instalan esas bases nadie podrá garantizar la paz en Colombia, ni ahora ni los que vienen atrás".

Chávez cuestionó la verosimilitud de que las bases tienen un fin netamente por la lucha contra el narcotráfico y dijo no tener fundamentos para creerle a Estados Unidos.

Sobre el cierre del debate, Cristina Kirchner pidió a sus pares de la Unasur acordar "mecanismos de seguridad y de construcción de confianza" entre las naciones del bloque, mediante "los canales democráticos", que finalmente se reflejó en el documento consensuado.

A su vez, señaló que si estuviera en lugar de Hugo Chávez -pese a que evitó nombrarlo- también se sentiría "insegura" con las bases en Colombia.

Más tarde en la conferencia de prensa destacó que pesea lo que se dijo en la previa de la cumbre "la reunión no voló por los aires" y consideró que la firma del documento "es un paso importante".

A los constantes cruces que hubo entre Uribe y Chávez se sumó uno de Lula con Correa cuando este propuso un cuarto intermedio para terminar de definir el documento de la cumbre, lo que provocó un enojo del brasileño.

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