La tercera y nueva fórmula de justicialistas, Kirchner-Scioli, debutó mal ayer. Fue cuando el santacruceño afirmó que hace varios meses ya había hablado con Scioli para que lo acompañara y que éste, entonces, había consentido. Si esto es verdad, durante todo este tiempo Scioli le ocultó a los peronistas de la Capital que él pensaba desertar, lo que constituye -para los sorprendidos militantes-una suerte de estafa.
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También puede ocurrir que Kirchner no haya dicho la verdad y que repentinamente, luego que Eduardo Duhalde lo aconsejara, le propuso la vicepresidencia el viernes pasado. Con lo cual, la palabra del primer candidato quedó vedada. Por lo tanto, casi un jaque mate para la credibilidad del binomio, un mal comienzo para quienes se proponen como la renovación (nueva, nueva renovación) del justicialismo. Informate más
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