Islamabad (EFE) - Los cadáveres de 26 miembros de las fuerzas especiales norteamericanas que participaron en el asalto a un centro de la organización terrorista Al-Qaeda, al sur de Afganistán, fueron trasladados a la base paquistaní de Jacobabad, informó ayer la prensa local.
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De confirmarse, ésta sería la primera noticia de fuertes bajas en las tropas estadounidenses que combaten a los talibanes.
Las unidades de las fuerzas especiales estadounidenses, según oficiales paquistaníes citados por el diario «Frontier Post», atacaron el pasado lunes por la noche uno de los escondrijos donde se presumía podía ocultarse Osama bin Laden. Los comandos no encontraron en el centro asaltado y situado a las afueras de la ciudad de Kandahar, señales de Bin Laden ni de destacados miembros de la red terrorista que dirige, Al-Qaeda. La operación, siempre según la mencionada fuente, se tornó problemática cuando los talibanes abrieron fuego contra los miembros de las fuerzas especiales que estaban siendo retirados por los helicópteros estadounidenses.
Los cadáveres de los estadounidenses fueron transportados el martes a la base paquistaní Jacobabad, en la provincia de Beluchistán y próxima a la frontera afgana, agrega la versión.
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