22 de abril 2003 - 00:00

Ya buscan otra fecha electoral

El Gobierno porteño estudia ahora una salida electoral que despegue a Aníbal Ibarra de las sospechas de pretender una postergación de las elecciones de la Capital Federal, pero que a la vez evite reabrir el cronograma electoral. Es decir, prevenirse de una decisión judicial que cambie la fecha de la votación, pero que no permita que se anoten nuevos candidatos.

Ibarra
, quien se postula para ser reelecto, quiere mantener su estrategia de evitar que candidatos presidenciales que el domingo que viene resulten perdedores quieran jugar sus chances en la Capital Federal, lo que ocurriría si la Justicia ordena una nueva convocatoria. Como mínimo, ese llamado debería poner fecha para dentro de noventa días al cuarto oscuro pautado para el 8 de junio, y comenzar de nuevo con las anotaciones.

La Corte Suprema de Justicia tiene que expedirse sobre el conflicto entre Nación y la Ciudad de Buenos Aires, ya que ese día coinciden elecciones locales (jefe de Gobierno y legisladores del distrito) y nacionales (diputados por la Capital Federal) y no hubo acuerdo para celebrarlas en forma simultánea entre unos y otros magistrados.

La jueza María Servini de Cubría suspendió la elección porteña que luego Ibarra ratificó y finalmente la procuración -con el tema elevado al máximo tribunal- se manifestó a favor de la magistrada.

Si el jueves, cuando los jueces de la Corte tienen previsto reunirse para emitir su fallo, la decisión del tribunal es en sintonía con la del procurador, el cuarto oscuro queda suspendido.

Servini podría al día siguiente emitir una resolución y fijar un nuevo cronograma. La duda del Gobierno de la Ciudad es la factibilidad de que el nuevo calendario no permita reabrir las listas de candidatos que se cerraron el sábado a las 24, cuando venció el plazo para su presentación.

El ibarrismo intentará que, a través de una interpretación, se mantengan los actos ya efectuados -presentación de partidos y alianzas y presentación de candidatos- aunque se postergue el cuarto oscuro.

Otro de los inconvenientes que tiene el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires para llevar por su cuenta los comicios porteños (sólo el local, no diputados nacionales) es la desactualización de los padrones de electores.

El que maneja esa Corte de la Capital no es el mismo que el que utilizará
Servini. El de la Justicia Federal está actualizado, en cambio el de la Justicia porteña no lo está.

De esa manera, el Tribunal, que en estos días está validando a los candidatos que se anotaron el sábado, no puede autorizar a
Mauricio Macri a presentarse, pues no figuraría en el padrón, ya que se incorporó al mismo, con domicilio en Capital Federal, el año pasado. En cambio, el empresario sí figura como elector de la Ciudad de Buenos Aires en los padrones nacionales. Por esos inconvenientes el Tribunal Superior resolvió pedir a la Corte Suprema que obligue a Servini a remitir la documentación.

El listado debe estar dentro de 17 días, como máximo, para que puedan cumplirse los plazos electorales y llegar al 8 de junio a las urnas. La última alternativa que evalúa el Gobierno de la Ciudad es que finalmente se despegaran las elecciones locales de las nacionales con un decreto de
Eduardo Duhalde anulando el llamado a votar para diputados y dejando en manos del próximo presidente esa decisión. La idea, sin embargo, desalienta a algunos postulantes que creen traccionarán votos a su favor a través de la fórmula a jefe y vicejefe de la Capital, aunque aún no está definido si esas tiras irán en la misma papeleta o sueltas.

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