24 de noviembre 2005 - 00:00

Ya hubo rispideces en la primera sesión el viernes

Este diario accedió a la copia textual de la reunión que tuvo la Comisión Juzgadora de Aníbal Ibarra el viernes 18, donde el presidente del Tribunal de Justicia, Julio Maier, explicó cómo debe llevarse adelante ese juicio. En el extenso diálogo se deslizan algunas ambigüedades, como que Maier dice que preferiría no tener que votar en la causa, aunque lo dice en su rol de presidente, algo que fue sacado de contexto por los familiares para reprocharle estar a favor del suspendido jefe de Gobierno de la Capital. Es interesante también leer cuando los diputados discuten qué van a contar y qué no de sus sesiones. Damos lo principal de esa sesión cuya transcripción completa puede consultarse aquí.

La legisladora izquierdista Susana Echegoyen ayer fuevocera del conflicto en la Sala Juzgadora de Aníbal Ibarra.Ahora quieren desplazar al titular del Tribunal Superiorde Justicia.
La legisladora izquierdista Susana Echegoyen ayer fue vocera del conflicto en la Sala Juzgadora de Aníbal Ibarra. Ahora quieren desplazar al titular del Tribunal Superior de Justicia.
Sr. Presidente del Tribunal de Justicia (Maier).- Un primer problema es la ley aplicable. Mi opinión concreta en ese punto es que rige el Código de Procedimiento Penal de la Nación, a partir de la elevación a juicio que alguien mencionó acá. Para los que no son juristas, la elevación a juicio es lo que se produce cuando alguien juzga -la acusación en los sistemas de jurados es un gran jurado; en nuestro sistema, es un juez- que la acusación es suficientemente seria como para provocar un juicio. (...) Porque si fuera libre para nosotros, les aseguro que yo directamente me voy a mi casa. Se ha considerado, por treinta votos, creo, suficientemente fundadas varias acusaciones. Según parece, no sólo una; no sé cuántas. Es otra cosa que querría que se me mostrara.

Varios diputados hablan a la vez:


Julio Mayer: Creo que es la forma más sencilla de regular las atribuciones de cada uno de nosotros; quizás, no la óptima -esto es otra cosa distinta- pero sí la más sencilla, porque el Código de Procedimiento Penal de la Nación regula mis atribuciones durante el juicio. Para dar un ejemplo, yo puedo admitir prueba, pero no puedo rechazarla. Para rechazarla necesito el consenso de ustedes. Yo puedo expulsar a una persona de la sala -a una o varias personas de la sala- sin la anuencia de ustedes. El poder de disciplina de la audiencia lo tengo yo. En cambio, no puedo expulsar a ninguno de los acusadores, ni tampoco a quien se defiende. Si hay que expulsarlo, por ejemplo, porque está haciendo cosas raras o algo por el estilo, tengo que tener el consentimiento de ustedes. (...) Esto porque el mismo Código Procesal Penal de la Nación, que el Reglamento Interno de la Legislatura dice que es aplicable, tiene tres artículos: el 123, el 398 y el 404... Sr. Héctor Bidonde.- ¿Puede repetir? 123...

Sr. Presidente (Maier).- 398 y 404.Yo les dejo esto. Obliga a que los jueces funden la sentencia. (...) Sobre otro tema que los periodistas han planteado, que es el voto del presidente, también existe un problema. Les aclaro que mis deseos serían no votar; pero el voto del presidente por la afirmación está previsto en el Código Procesal Penal de la Nación.

Sr. Helio Rebot.- Una cosa es votar cuestiones de procedimiento y otra cosa es votar sobre el juicio.


Sr. Presidente (Maier).- Lo único que debemos tomar por mayoría de dos tercios es la destitución del señor Ibarra. No hay otra decisión en la Constitución...

Sr. Rebot.- No es lo mismo dos tercios sobre 16 que sobre 15.


Sr. Presidente (Maier).Claro. Ahí le aclaro: si se aplica el Código Procesal Penal de la Nación, el presidente vota, como hago todos los días yo. Ojalá usted descubriera que no fuera así, porque de esta manera podría pasar un año tranquilo, sin votar. Le estoy dando la situación y, al mismo tiempo, mi opinión, para que usted no se vaya sin nada. (...).

El diputado Rebot habla fuera de micrófono, y no se perciben sus palabras.


Sr. Presidente (Maier).- Yo solamente he expuesto aquí con qué se van a enfrentar y cuál es mi opinión.

Sra. Bertol.- ¿Yo escuché mal o dijo «va a judicializarse»?

Sr. Presidente (Maier).- Sí. Seguro. Salvo que ustedes lo absuelvan. Por supuesto, si lo absuelven, no se va a judicializar en absoluto, porque la persona que está siendo juzgada no tiene recurso contra esto. Lo que es recurrible es la destitución.

Varios diputados hablan a la vez.

Sra. Bertol.- Yo entendí que lo que se iba a judicializar era la falta de acuerdo con estos temas.

Sr. Presidente (Maier).- No, no. Salvo que digamos una tropelía, como por ejemplo, que al señor Ibarra se le va a aplicar tortura eléctrica cuando esté declarando. Si decimos eso, va a venir la Policía.

Sra. Ferrero.- Pero si nosotros decidimos que quien juzgará al jefe de Gobierno será la próxima Legislatura, ¿el acusado puede recurrir a la Justicia para decir...?

Sr. Presidente (Maier).Por supuesto, si usted resuelve traerlo a Ibarra acá y pasarlo por la sierra eléctrica y cortarle el brazo en varias partes, habrá una intervención anterior. (...) Pero lo que no es cierto -y ahí tampoco coincido en el respeto- es lo que le han dicho Vanossi y Bacqué. Hay un punto en que no hay regreso: una vez que uno entra en el juicio, porque la acusación está dada, se terminó. Si un jurado se muere, o un juez se muere... Si hoy vamos a ver un juicio a Tribunales, y de pronto a un juez le da un soponcio, se terminó el juicio y hay que empezar de nuevo.

Sra. Bertol.- Yo cité a dos constitucionalistas, porque son gente que yo aprecio, pero hay muchos constitucionalistas que en estos días...

Sr. Presidente (Maier).- Yo no los aprecio.

Sra. Bertol.- Usted no los aprecia, pero yo sí. Acá somos seres subjetivos.

Sr. Busacca.- Quiero hacer una pregunta y una reflexión. Empiezo por la reflexión. Al cabo de esta reunión deberíamos asumir no un pacto de sangre, sino un compromiso. Porque usted sabe, doctor -a usted le va a pasar- que cuando traspongamos esa puerta... ya están sonando los celulares. Por eso, si bien sería bueno mantener un hermetismo absoluto, quizás no sea prudente, frente a la expectativa de la opinión pública y a la imprudencia, quizás, de los medios de comunicación, decir: «No podemos decir nada», por más que exista la versión taquigráfica.

Sr. Presidente (Maier).Entiendo que para ustedes la situación es más complicada.

Sr. Busacca.- Quizás podríamos convenir, libremente, una especie de acta informal de temas, de la problemática que estamos estudiando, y salir todos con un discurso similar. Luego seremos nosotros mismos los observadores o los que le digamos al colega: «Se te fue la lengua» o no, en la medida en que haya cometido, a criterio del que lo quiera hacer -ésta es una cuestión interna-, alguna imprudencia o haya dado una opinión o haya ido mucho más allá de lo que la prudencia aconseja hoy.

Sr. Presidente (Maier).- Los testimonios no se tomarán hasta el final. Además, una de las cuestiones a resolver es dónde se hará el juicio propiamente dicho. Yo podría hablar con el doctor Petracchi para que me preste la sala donde se llevó a cabo el juicio a los comandantes, por ejemplo; allí caben muchas personas.

Sr. Rebot.- Preferiría que sea en la Legislatura, porque estamos tratando de construir autonomía.

Varios diputados hablan a la vez.

Sr. Presidente (Maier).- Yo he estado en el recinto y cabe muy poca gente. Creo que el debate final debe ser público en el sentido de que lo pueda presenciar mucha gente.

Varios diputados hablan a la vez.

Sr. Presidente (Maier).Según lo he visto, mucha seguridad no tienen. Yo podría hablar con Petracchi para que me preste la sala de audiencia, la que está del lado de Uruguay, que es enorme y tiene capacidad para mucha gente. No sé si Petracchi me lo va a permitir. Piénsenlo.

Sr. Rebot.- Yo soy de la opinión de que, institucionalmente, el juicio político debe llevarse a cabo en esta casa legislativa, que para bien o para mal...

Sr. Presidente (Maier).- Es posible.

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