2 de septiembre 2009 - 23:36

Gripe A: cuáles son las posibilidades de producir la vacuna en Argentina

Mientras se acuerda la compra conjunta de vacunas contra la Gripe A con los demás países de la región aún sobrevuela la esperanza de poder desarrollar una versión en Argentina, pero conviene preguntarse si se está preparado para enfrentar tal emprendimiento. Con opiniones encontradas varios especialistas evaluaron las opciones reales para producir una vacuna nacional contra la influenza H1N1.

Con una inversión de entre u$s 20 y u$s 30 millones podría montarse una planta para comenzar a producir, aunque hay discrepancias sobre las posibilidades de concretar tal proyecto. Los más optimistas dicen que están dadas las condiciones pero se necesita mayor inversión. Otros sin embargo, lo ven como una empresa utópica y recomiendan concentrarse en la compra de vacunas que comenzaron a probarse en el hemisferio norte.

Como paso previo, el Gobierno lanzó una línea de subsidios de hasta $ 1.800.000 para grupos público-privados nacionales que presenten planes destinados a alcanzar la producción a escala piloto de la vacuna contra la influenza A.

En línea con ese proyecto, el Dr. José La Torre, director del Instituto Cesar Milstein del Conicet, en diálogo con Ambito.com, aseguró que se está desarrollando en Argentina una escala piloto para la fabricación de la vacuna. Debemos ir con velocidad y prudencia ya que en un par de meses comienza la licitación oficial, adelantó.

Científicos del Instituto Malbrán tienen la misma postura y afirman que están en condiciones de producir vacunas en un plazo no menor a dos años. Creemos que debe utilizarse esa capacidad ya instalada para producir localmente la vacuna para la gripe A, aseveró el bioquímico Javier De Filippo, quien argumentó que en el país se producen otras vacunas y que esa experiencia puede tomarse como precedente.

En cambio, el infectológo Daniel Stamboulian explicó que llevará años lograr la tecnología de los países fabricantes de vacunas. No creo que aquí se pueda comenzar a producir en un plazo menor a 5 años, sentenció.

Conozco la experiencia de la vacuna antigripal, su producción lleva tiempo, se requiere de una tecnología que no es complicada pero sí compleja, dijo en relación a los tiempos que implicaría montar la infraestructura necesaria para la producción en masa.

Desde el Ministerio de Ciencia y Tecnología, Carlos Casanello, Director General de FONCYT, un fondo para la investigación científica se mostró optimista pero cauto. Coincide con la mayoría de las opiniones a favor de la fabricación de la vacuna pero advierte que no habrá avances en lo inmediato.

Producir la vacuna es una empresa compleja que requiere conocimiento, financiación, y recursos humanos. Argentina tiene todo esto, el tema es montar el engranaje, evaluó.

Proyectos

En la actualidad hay varios proyectos en danza y algunos ya cuentan con el apoyo del fondo oficial. El Conicet comenzó realizar pruebas con huevos embrionados y con la cepa recomendada por la OMS que es la misma que circula en el país, según decodificaron del genoma del virus científicos del Malbrán. Los test se hacen en un porcentaje equivalente a lo que sería la producción industrial.

Lo que se busca, mediante alianzas con otros laboratorios, es crear una plataforma para este y otro tipo de vacunas. Lo que sigue es anotarse en un registro en la ANMAT y el inicio de las pruebas clínicas de no inferior calidad. El fin es poder producir en el país y para que el acceso sea independiente a la condición económica de cada uno, aseguró La Torre. 

Desde el Malbrán insisten que cuentan con personal capacitado e infraestructura pero lo que falta es inversión. En el país hay una planta de producción de vacunas virales humanas aprobadas por la ANMAT, también existen convenios con Brasil para la producción de la vacuna de la fiebre amarilla y contamos con expertos en control de producción, detalló De Filippo.

La inversión debe ser del Ministerio de Salud y no de Ciencia, debe ser una apuesta del Estado Nacional. Se trata de una cuestión de soberanía sanitaria, no podemos depender de otros países para que nos vendan las vacunas, dijo el bioquímico a Ambito.com.

Más pragmático, el Dr. Stamboulian recomienda mantener las tareas de prevención por el avance del virus y manejarse con las vacunas que comenzaron a fabricarse en el hemisferio norte. Hoy Argentina no está en condiciones para hacer la vacuna, finalizó.

Carlos Casanello, desde la cartera que dirige Lino Baraño, aclaró que los incentivos apuntan a fomentar la investigación, que llevan a cabo tareas conjuntas con el Ministerio de Salud y reconoció que ahora lo importante es comprar las vacunas.

Asimismo, defendió la inversión en investigación pero evaluó que con las pruebas piloto no se está solucionando el problema. Para lo que se sigue (producción de vacunas) debe haber inversión de empresas privadas.

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