Microsoft obtuvo u$s10.000 millones en ingresos como resultado de sus acuerdos comerciales con OpenAI durante el trimestre cerrado el 30 de septiembre. La cifra incluye pagos por reparto de ingresos y equivale a casi el 11% de la facturación total de la compañía, que llegó a u$s92.300 millones en ese período.
Los datos reflejan la dimensión del vínculo financiero entre ambas empresas, pese a que cada vez compiten más por captar a los mismos clientes.
Los ingresos provenientes de OpenAI sumaron u$s24.100 millones durante el ejercicio fiscal 2026 de Microsoft. Si mantiene el ritmo registrado en el último trimestre, la compañía podría obtener u$s40.000 millones anuales a partir de sus acuerdos con la firma de inteligencia artificial.
El período informado corresponde al primer trimestre del ejercicio fiscal 2027 de Microsoft, cuyo año fiscal comienza en julio.
Los resultados comerciales del acuerdo entre Microsoft y OpenAI
Además, la empresa registró u$s7.200 millones en cuentas por cobrar a OpenAI al cierre de septiembre, frente a los u$s6.000 millones de fines de junio. Se trata de montos pendientes de pago por operaciones anteriores, por lo que no constituyen ingresos adicionales.
Todavía no se conoce qué parte de los ingresos que Microsoft obtiene de OpenAI corresponde a los pagos por reparto de ingresos y cuál proviene de los servicios de computación en la nube de Azure.
Los ingresos provenientes de OpenAI sumaron u$s 24.100 millones durante el ejercicio fiscal 2026 de Microsoft.
Forbes
En noviembre de 2025, el medio especializado TechCrunch, a partir de documentos filtrados, informó que Microsoft recibió u$s865,8 millones en pagos netos por reparto de ingresos de OpenAI durante los primeros nueve meses de ese año.
Según trascendió, OpenAI comparte el 20% de sus ingresos con Microsoft en virtud de un acuerdo anterior, vinculado con la inversión de más de u$s 13.000 millones que el gigante tecnológico realizó en la startup. Sin embargo, ninguna de las dos compañías confirmó públicamente ese porcentaje.
El acuerdo entre Microsoft y OpenAI
La relación entre ambos gigantes tecnológicos comenzó en 2019, cuando Microsoft invirtió u$s1.000 millones en la rama con fines de lucro de OpenAI, que por entonces era un pequeño laboratorio de investigación organizado originalmente como una entidad sin fines de lucro.
La relación entre ambos gigantes tecnológicos comenzó en 2019, cuando Microsoft invirtió u$s1.000 millones en la compañía de Sam Altman.
El acuerdo había convertido en ese entonces a Microsoft en el proveedor exclusivo de la tecnología de OpenAI para empresas y estableció a Azure como la única infraestructura de nube en la que la startup podía operar. Sin embargo, la relación se volvió más tensa a medida que las necesidades de capacidad de procesamiento de OpenAI superaron las posibilidades de Microsoft.
En paralelo, OpenAI avanzó en acuerdos con otras compañías que compiten con su principal socio. Entre ellos se encuentra Stargate, un proyecto de infraestructura de centros de datos valuado en u$s500.000 millones, impulsado junto con Oracle y SoftBank.
Después de casi un año de negociaciones conflictivas, Microsoft y OpenAI alcanzaron un acuerdo de reestructuración en octubre de 2025. El pacto modificó el esquema de la unidad comercial de OpenAI, creada en 2019 bajo un modelo que establecía un límite a los beneficios: las ganancias que superaran ese tope debían destinarse a la organización sin fines de lucro original.
Con la nueva estructura, OpenAI pasó a ser una corporación de beneficio público y eliminó ese límite. El acuerdo también estableció que la organización sin fines de lucro original tendría una participación del 26%, mientras que Microsoft conservaría el 27% de la compañía.
Además, la reestructuración puso fin al derecho exclusivo de Microsoft a proporcionar la capacidad de procesamiento de OpenAI, un cambio que ahora se profundiza con las nuevas condiciones de la alianza. Como parte de ese acuerdo, OpenAI se comprometió a comprar u$s250.000 millones adicionales en servicios de Azure.
Desde 2019, Microsoft comprometió un total de u$s 13.000 millones en la rama comercial de OpenAI. La última modificación representa la primera revisión de los términos establecidos tras la reestructuración de octubre de 2025.
Finalmente, una nueva reestructuración del acuerdo tuvo lugar en abril de 2026, cuando se estableció que OpenAI deberá continuar compartiendo ingresos con Microsoft hasta 2030, sujeto a un límite máximo. Al mismo tiempo, la empresa de inteligencia artificial quedó habilitada para trabajar con proveedores de servicios en la nube que compiten con Azure.
La participación accionaria de Microsoft en OpenAI también registró una baja gradual. Pasó de aproximadamente el 27% después de la recapitalización de octubre de 2025 al 25% en junio y al 24% en septiembre. La compañía no explicó qué provocó esa dilución.
Microsoft y OpenAI modificaron las condiciones de una alianza que fue clave para el desarrollo de la inteligencia artificial generativa. El nuevo acuerdo flexibiliza el acceso de OpenAI a proveedores de infraestructura en la nube, le permite licenciar sus modelos y productos a terceros y redefine el reparto de ingresos entre las dos compañías.
Uno de los principales cambios es el fin de la exclusividad de Microsoft Azure como proveedor de capacidad de procesamiento para OpenAI. La empresa creadora de ChatGPT puede trabajar con otros proveedores, incluidos competidores de Microsoft como Google y Amazon.
El entendimiento también introdujo modificaciones económicas. Microsoft dejó de compartir una parte de sus ingresos vinculados con la inteligencia artificial con OpenAI, mientras que las obligaciones financieras de la startup con la tecnológica tendrán un límite fijo, en lugar de extenderse indefinidamente.