lunes 19.11.2018
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Además de 400 composiciones del artista
martes 3 de Febrero de 2009

Los clásicos relojes derretidos de Dalí se quedan en Berlín

Un clásico de Dalí

Un clásico de Dalí

Los clásicos relojes derretidos ideados por el genio surrealista de Salvador Dalí tendrán finalmente un hogar permanente en la capital alemana, en un nuevo museo que permite asomarse al universo onírico del catalán. 

La muestra "Dalí-La exposición", una exhibición itinerante que ya pasó dos temporadas en Berlín, se hace un hueco fijo -en versión ampliada- entre la oferta museística de la capital, tras recalar en ciudades como Hamburgo, Múnich y Stuttgart.

El responsable de la muestra, Carsten Kollmeier, afirmó en conferencia de prensa que es "un sueño" poder contar con una ubicación definitiva y en el centro de la ciudad para la exposición, en la que lleva trabajando casi diez años, y aseguró que el museo contempla permanecer en Berlín durante al menos 25 años.

Sin embargo, reconoció que eso dependerá del éxito de la exposición, que se abre al público el jueves, dado que se trata de un proyecto financiado exclusivamente por patrocinadores privados.

"En realidad, no hubo ninguna relación entre el arte de Dalí y Berlín. Pero, como ciudad desde la que poder sumergir a un mayor número de personas de todo el mundo en el universo surrealista de Dalí, Berlín estaba predestinada a acoger este museo", sostuvo.

Ese deseo de captar a un público masivo fue, según Kollmeier, otro de los estímulos artísticos de Dalí quien, con algunas obras "más comerciales y profanas" consiguió introducirse en el exclusivo club de artistas considerados "estrellas" de su época.

Las más de 400 obras repartidas en dos pisos y sobre una superficie de 1.400 metros cuadrados proceden básicamente de colecciones privadas, con las que Kollmeier espera cooperar aún más en el futuro así como con el Teatro-Museo Dalí de Figueres, lugar de nacimiento del genio (1904-1989).

Con un piano blanco suspendido sobre el agua recibe al visitante el Dalí-Museum Berlin que, coincidiendo con el vigésimo aniversario de la muerte del artista, exhibe una amplia compilación de dibujos, libros y esculturas, además de con "Un perro andaluz", clásico del cine surrealista que Dalí rodó con Luis Buñuel.

Las exquisitas litografías creadas por Dalí para la edición parisina de "Don Quichotte" (1957) y las castizas escenas de la ópera "Carmen" de Georges Bizet, dan cuenta de la complejidad de su obra, que aúna intensidad con sutileza y profundidad con minimalismo.

De las bucólicas piezas de "El sombrero de tres picos" (1959) a las siniestras reproducciones de la crucifixión de Cristo, "Dalí-La exposición" aspira a repasar los grandes valores de la obra del maestro, según Kollmeier.

"Gustarán o no gustarán, pero éstas son el tipo de obras que lo definen", explicó el curador, quien confía en que el proyecto actúe en forma de "punta del iceberg" para atraer al espectador a la riqueza de la vasta producción de Dalí.

El prolífico artista, seguidor de excepción del movimiento surrealista fundado por André Breton en 1929, da muestra de su versatilidad en su nueva sede berlinesa, que acoge desde monedas grabadas con motivos de los Juegos Olímpicos a intrincadas esculturas de animales o sinuosas victorias aladas.

Las excéntricas configuraciones artísticas de Dalí, evocadas a través de la literatura, quedan reflejadas en las alegóricas visiones del infierno, el purgatorio y el paraíso de "La divina comedia" y las coloridas recreaciones daliníanas de "Alicia en el País de las Maravillas".

Ángeles caídos, tétricos espectros, retorcidas almas torturadas y luminosas figuras etéreas comparten espacio en el nuevo museo con atolondrados conejos con reloj y el resto de animales fantásticos ideados por el inglés Lewis Carroll.