27 de junio 2018 - 22:48

Por la baja de ventas, asignan perspectiva negativa a Longvie

• TAMBIÉN COMPLICAN LA COMPETENCIA IMPORTADA Y LAS TASAS ELEVADAS
Según la calificadora Fix, la fabricante de cocinas, termotanques y estufas no tendrá suficiente generación de ingresos en el segundo semestre.

Clásicos. Los productos Longvie tienen una larga trayectoria en el mercado local de línea blanca. Ahora están perdiendo porción de mercado.
Clásicos. Los productos Longvie tienen una larga trayectoria en el mercado local de línea blanca. Ahora están perdiendo porción de mercado.
La empresa de capitales nacionales Longvie no le escapa a la baja generalizada del consumo, la fabricante de estufas, cocinas y termotanques, enfrenta una perspectiva negativa para su negocio, según un reciente informe elaborado por la calificadora de riesgo Fix.

"La demanda para productos de consumo discrecional enfrentará una caída real para el segundo semestre del ejercicio 2018, produciendo de este modo un impacto negativo en la generación de fondos de la firma", explica Fix quien luego de evaluar este panorama otorgó una perspectiva "Negativa" para Longvie y al mismo tiempo bajó su calificación desde BBB a BB+.

Pero no sólo la caída en el consumo doméstico afecta a la empresa, también la competencia con productos importados es otro de los desafíos a sortear en el mediano plazo. "La creciente entrada al mercado local de productos extrazona a precios competitivos expondrá a Longvie a continuos desafíos para mantener su posición de mercado y a convertirse en representante de marcas internacionales para agregar complementos a los productos que actualmente produce", adelantan el informe de Fix.

Otro factor que complica a la firma es su fuerte necesidad de capital trabajo que hoy se encuentra presionada ante las altas tasas de interés solicitan los bancos a la hora de ofrecer financiación y esto se está viendo reflejado en todas las empresas más allá del rubro en el que operan.

En este contexto, los números de Longvie vienen muy debilitados desde el año pasado, según su balance anual cerrado en diciembre de 2017, con una facturación de poco más de $1.236 millones, tuvo que afrontar una pérdida después de impuestos de $973.000. Un año antes con ventas por $1.029 millones, obtenía una ganancia de $36,6 millones.

En lo que respecta al primer trimestre de este año, los resultados son todavía más preocupantes porque sus ventas ascendieron a $299 millones y terminó con un resultado negativo de $2,3 millones. Al mismo tiempo, según el BCRA a la fecha tiene una deuda bancaria de $252,28 millones, toda en situación 1 (sin atrasos en los pagos).

Así es que en lo que respecta a la proyección a más largo plazo la calificadora de riesgo Fix es poco alentadora ya que advierte "La calificación podría verse presionada a la baja si la demanda continua débil y la compañía no logra reducir los elevados niveles de inventario que expondría a riesgo de refinanciación. Fix no visualiza una mejora en la calidad crediticia en el mediano plazo dado el perfil financiero de Longvie, que incluye elevados niveles de deuda con coberturas estrechas y una liquidez ajustada".

La compañía posee tres fábricas en Argentina ubicadas en Buenos Aires, Entre Ríos y

Catamarca. Cuenta con una subsidiaria en Colombia, Longvie S.A.S., con el fin de comercializar sus productos. De todas formas, su fuerte está en el mercado interno donde concentra más 95% de sus ventas. Cuenta con ocho líneas de productos y 120 modelos diferentes de artículos que se comercializan bajo las marcas Longvie, segmento medio y alto de productos, y Kenia, segmento económico. Sus principales destinos de exportación son: Georgia, Polonia, Canadá, Bolivia, Chile, Colombia, Venezuela y Uruguay.

Desde 2013 posee un acuerdo, con vigencia hasta 2024, con Candy Italia por el cual este último le transfiere conocimiento técnico y asistencia a Longvie en relación a la producción de lavarropas.

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