Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

6 de octubre 2026 - 13:30

La energía nuclear se abre paso con un perfil exportador

El secretario de Asuntos Nucleares de la Nación, Federico Matías Ramos Napoli, y el presidente de Nucleoeléctrica Argentina, Juan Martín Campos, participaron del segundo panel de Ámbito Debate sobre Energía y Minería.

ver más

El secretario de Asuntos Nucleares de la Nación, Federico Matías Ramos Napoli, y el presidente de Nucleoeléctrica Argentina, Juan Martín Campos, participaron del segundo panel de Ámbito Debate sobre Energía y Minería.

El secretario de Asuntos Nucleares de la Nación, Federico Matías Ramos Napoli, y el presidente de Nucleoeléctrica Argentina, Juan Martín Campos, encabezaron el segundo panel de Ámbito Debate sobre Energía y Minería.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

En una cita moderada por los periodistas de Ámbito, Sebastián D. Penelli y Nazarena Lomagno, la charla giró en torno a la energía nuclear y el perfil exportador de Argentina. En ese sentido, Campos explicó que Nucleoeléctrica (NA-SA) “tiene tres centrales nucleares: Atucha I, que opera desde 1974; Embalse, que lo hace desde 1983; y Atucha II, que obtuvo la licencia de operación en 2016”.

Si bien hoy Atucha I está con tareas de mantenimiento, el delivery de potencia llega a 1,3 GW de potencia. “Será de 1,6 o 1,7 cuando vuelva a funcionar, a partir de julio de 2027”, contó y precisó que “de la capacidad instalada, es alrededor del 4%; y de la generada es entre el 8 y el 10%, dependiendo de los momentos del día y la estacionalidad”.

Ramos Napoli, en tanto, resaltó la Argentina Week en París como “un gran evento”. “Más allá de las inversiones anunciadas en distintos rubros, fue una nueva instancia de mostrar cierta fortaleza política y un rumbo claro tanto a nivel Nación como gobiernos provinciales”, valoró.

Y agregó: “La agenda política en torno a oil and gas, energía y minerales críticos fue fuertemente respaldada por los gobernadores y todos ven ahí una oportunidad de crecimiento genuino para la Argentina, que hasta hace un par de años estaba vacante".

El uso de la energía nuclear y la extensión de vida de Atucha I

Al explicar la importancia de la energía nuclear, Ramos Napoli puso a “la generación nucleoeléctrica como el caso de uso más difundido” y precisó: “La energía nuclear funciona en alta disponibilidad, tiene un costo operativo muy predecible y es energía de base”.

“Si te fijás en el dato de energía entregada de Cammesa, vas a ver que la parte más baja siempre es la nuclear porque es la primera en despachar”, observó y puntualizó que “las matrices de los distintos países deciden qué porcentaje de nuclear tienen a la luz de qué otras fuentes de energía pueden obtener, pero ahí juegan factores de si se puede prestar en alta disponibilidad y de precio de delivery”.

Con respecto a las tareas de extensión de vida de Atucha I, Ramos Napoli explicó que “está marchando mes a mes” y recordó: “El proyecto comenzó en septiembre de 2024, se aseguraron los fondos y Nucleoeléctrica participó con fondos propios del financiamiento del proyecto y el resto se financió vía aportes del tesoro para extender la vida por lo menos 20 años más”.

“El proyecto tiene sus particularidades y le abre otra puerta a Nucleoeléctrica, que hizo su extensión de vida de Embalse entre 2016 y 2019 dentro de los costos y tiempos proyectados. Se supone que no era un empresa autoridad de diseño, se tuvo que convertir y hoy su ADN se transformó mucho más allá de ser un mero operador de centrales nucleares”, resaltó.

La seguridad como “piedra angular”

Al hacerse eco de las tareas, se destacó que el personal tomó un 40% menos de la dosis estimada de radiación, siendo uno de los índices clave. Sobre este punto, Campos no dudó en marcar que “la seguridad es la piedra angular para poder operar”.

“Toda optimización que se haga tiene que ser valorada contra la seguridad, nunca podemos regular eso. Es una forma de generar energía muy eficaz, pero que tiene riesgos asociados. Entonces, todo lo que hace la empresa y la autoridad regulatoria es contener esos riesgos, que se van viendo y abordando desde la etapa de diseño hasta la de retiro de servicio”, precisó.

Campos destacó el rol de la seguridad en la operación de Nucleoeléctrica.

El representante de Nucleoeléctrica reveló que la firma cuenta con Atucha II en el puesto 1 del PI-Index (Performance Indicator Index) de WANO (Asociación Mundial de Operadores Nucleares), donde tiene 100 puntos. “Sopesa variables como disponibilidad de carga, confiabilidad de la planta, cuánto tiempo generó y justamente la seguridad es el índice que más pesos tiene”, expresó.

Con respecto al camino de aprendizaje del sector, aseguró que “uno lamentablemente aprende después de un accidente” y resumió: “Después de Fukushima, aprendimos del despliegue de los planes de emergencia, que fue muy deficiente. De Chernobyl, aprendimos el concepto de la cultura de la seguridad. Y eso nos hizo lo seguro que somos hoy”.

La experiencia argentina y la apertura a privados

Por otra parte, Ramos Napoli repasó que Argentina tiene 76 años de experiencia en la materia y, si bien recordó que en ese entonces “la génesis se da estrictamente dentro del ámbito público por una cuestión de riesgos tecnológicos”, contrapuso: “Antes no había privados jugando, pero hoy el mundo cambió”.

“La tecnología nuclear, sea para la producción de radioisótopos, para la generación de energía, la irradiación de alimentos y otras tantas aplicaciones, tiene hoy una presencia privada. Y Argentina, a lo largo de estos 76 años, no construyó una institucionalidad que permita transformar tecnología y desarrollo de primer nivel en una industria de escala similar, como otros países si lograron hacerlo”, cuestionó.

Sobre este punto, abundó: “Tenés a los argentinos siendo Top 3 de aportes al ámbito de cooperación en materia internacional a nivel nuclear, incluyendo al director general Rafael Grossi en la OIEA. También estás en un orden de presencia de entre el 8 y el 15%, dependiendo año y estacionalidad. Entonces, ¿por qué la participación argentina del mercado nuclear global no va más allá del 0,5%?”.

“Argentina puede exportar bienes y servicios. En lo que hace a la proyección regional, hoy tiene muchas oportunidades de exportación de servicios y e capacitar y ayudar a determinados países a construir sus programas nucleares”, planteó.

Las oportunidades que abre el RA-10

Ramos Napoli se refirió también al Reactor Argentino Multipropósito (RA-10), que funciona desde 2024 en Ezeiza. “No es para generar energía, sino para producción de radioisótopos, testeo de elementos combustibles y facilidades anexas orientadas a la investigación. También se usa para dopaje de silicio, que es un insumo crítico para la cadena de valor de la electrónica de precisión, cada vez más solicitado en un mundo que está creciendo en materia de electrificación de la movilidad”, valoró.

Ramos Napoli puso el foco en la apertura a privados para aprovechar al máximo las capacidades.

Sobre su utilidad, explicó que “no puede sacar el radioisótopo listo para hacer delivery, porque para eso es necesario tener una planta de fisión” y consideró que su abordaje debería estar en manos de privados, ya que la CNEA “es el alma mater del sector y el organismo por excelencia de investigación y desarrollo de nuevas tecnologías y esta es una tecnología disponible en el mercado”.

“El vehículo idóneo para operar no es el de un organismo público que busca generar nuevos avances, es una empresa. Entendemos que los insumos no son fáciles de comprar y ese expertise en una empresa se lleva a cabo de otra forma”, apuntó.

Las oportunidades del sector

A su turno, Campos puso de relieve “una iniciativa privada que ha presentado un empresa de capitales americanos para construir un reactor en el predio Atucha”, algo que definió como “el as de espadas del sector nuclear” y admitió: “Estamos muy entusiasmados con que se nos haya abierto esta posibilidad”.

“Esto va a expandir muchas capacidades no solo para NA-SA, sino para el sector nuclear argentino. También nos va a permitir retenerlas, porque cuando la maquinaria se detiene y te tenés que deshacer de esos recursos, los perdés y después es muy difícil recuperarlos. Por eso a veces los países quieren encadenar proyectos”, evaluó.

Sobre la transformación de Nucleoeléctrica, afirmó: “Teníamos una unidad de negocio histórica que es la generación nucleoeléctrica y hemos divido la empresa en dos para darle vida a la venta de servicios de ingeniería. Después de la experiencia en la extensión de vida de Embalse y lo que hace en Atucha, hemos demostrado tener altas dotes de ingeniería y muchas capacidades de generar soluciones personalizadas para problemas muy específicos”.

En tal sentido, destacó que “ambas Atuchas son diseños únicos y prototipos distintos entre sí” y agregó: “El diseñador ha desaparecido y NA-SA tuvo que quedarse con la responsabilidad de ser autoridad de diseño”.

Como ejemplo recordó un problema en el reactor en 2022: “Fuimos a buscar proveedores y todos dijeron que había que parar el reactor cuatro años. La empresa, con recursos e ideas propias, lo hizo en diez meses sin abrir el reactor. Y eso es un logro muy relevante de las capacidades ingenieriles”.

Sobre estos desarrollos, mencionó la posibilidad de cooperación con Rumania, tras la firma de un memorándum de entendimiento para la modernización, mantenimiento y la extensión de vida operativa de la Central Nuclear de Cernavod. “La idea es que los privados vean las capacidades y poder asociarnos en este tipo de proyectos en cualquier central del mundo”, resaltó.

Minerales críticos: el uranio como clave

De cara al futuro de la Argentina, Ramos Napoli puso sobre la mesa a los minerales críticos, que en materia nuclear son uranio y torio. “Argentina tiene reservas comprobadas de uranio y hasta hace 30 años se minaba”, contó, al recordar que luego cayeron los precios por Chernobyl.

“No hubo voluntad de reactivar y hoy desde la Secretaría lo tenemos como uno de los ejes principales, porque de los 65 reactores en construcción a nivel mundial, casi todos utilizan uranio enriquecido”, aportó, con la mira en las cadenas de valor.

En ese sentido, el funcionario marcó que el país “tiene tecnologías desarrolladas para agregar valor mediante la conversión” y confió que “ya se presentó una iniciativa para ampliar una planta que iba a ser de conversión a dióxido de uranio hacia exafloruro de uranio, que es el insumo necesario para los procesos de enriquecimiento”.

“Ya hay pasos previos a que haya minería. Primero hay que volver a la exploración para poder definir tus reservas confirmadas. Pero que Argentina tiene zonas geológicamente atractivas, las tiene”, definió.

Últimas noticias

Te puede interesar

Otras noticias