15 de octubre 2008 - 00:00
Anticiparían vacaciones para evitar suspensiones
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Por caso, en cinco meses 8.000 obreros correntinos fueron suspendidos por la paralización de obras públicas, según indicaron desde la Cámara de Construcción. La provincia ya experimentó la suspensión de personal en el sector industrial, a lo que se suman los comerciantes, quienes evalúan anticipar las vacaciones en caso de que las ventas no repunten.
Según adelantó el presidente de la Asociación de la Producción, Industria y Comercio de Corrientes (APICC), Enrique Collantes, si se continúa en esta situación de bajas en las ventas, «puede haber despidos en el sector».
Sucede que la crisis financiera internacional conllevó a una devaluación de hasta 40% de la moneda brasileña. Ello repercutió en la rentabilidad de los industriales, que tienen al país vecino como uno de los principales compradores. La caída del mercado financiero brasileño dejó sus huellas tanto en arroceros como textiles, citricultores y forestales. En este último caso, se habla de más de 1.000 empleados suspendidos en las provincias de Misiones y Corrientes.
En tanto, en Córdoba, las empresas achican costos para proteger rentabilidad. Hay industrias que aún no llegaron al punto extremo de las suspensiones o despidos, pero que igual están tomando todos los recaudos posibles para resguardar sus balances financieros.
El recorte incluye, entre otras cosas, la reducción de las fiestas de fin de año, de las acciones de promoción y de la cartelería y revistas internas.
Se trata de una serie de medidas que son previas a las que se toman cuando la situación es extrema, como lo demuestran los casos en la provincia con la suspensión de 900 operarios anunciada el jueves último por la empresa constructora de camiones Iveco, la paralización de actividades que llevará a cabo el frigorífico Logros durante esta semana, o los despidos que decidió la fábrica Alladio hace dos meses.
«Desprenderse de la gente es la medida más extrema de todas, por el efecto social que esto naturalmente genera. Es lo último que hay en mente. Lo que se está buscando es achicar los costos lo máximo posible sin alterar las estructuras productivas. El problema igual es a futuro, porque la incertidumbre no cesa y eso dificulta la reactivación de las inversiones», señaló un dirigente automotor de la provincia, según publicó el diario «La Mañana».
Por su parte, el presidente de la Federación Económica de Mendoza, Adolfo Trípodi, consideró ayer que las medidas tomadas por el gobernador Celso Jaque para enfrentar la crisis mundial «no alcanzarán para enfrentarla». «Lo que dice la provincia es que va a bajar la tasa de interés a través del Fondo para la Transformación y le va a poner muchas fichas a la prefinanciación de exportaciones para sostener al sector exportador. Estamos en una situación muy difícil y es un paliativo a muy corto plazo», dijo.




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