14 de agosto 2007 - 00:00

Avatares en provincias

Despedida con orquesta

El oficialismo salteño tuvo este fin semana su megafiesta con motivo de la inauguración de un Centro de Convenciones en las afueras de la ciudad de Salta que, aseguran, seguirá elevando el perfil de la provincia como meca del turismo nacional y mundial. En multitud, funcionarios y empresarios -principalmente hoteleros- se reunieron la noche del sábado en una ceremonia que, en rigor, fue la de despedida del gobernador Juan Carlos Romero que se está encargando de organizar su salida del poder (será senador el próximo año) para que se transforme en un pasamanos hacia el actual vice, Walter Wayar. El acto-cóctel de inauguración de la moderna obra incluyó variedad de sabores norteños: empanadas de cordero, brochettes con carne de llama, queso de cabra y vino tinto de Cafayate, este último de una bodega tal vez demasiado conocida para el paladar de los invitados llegados desde Buenos Aires, que esperaban algún sabor menos popularizado en los supermercados porteños. El broche de oro lo dio el cierre del evento, con la ejemplar Orquesta Sinfónica que, junto al Coro de la Asociación Amigos de la Música, interpretó el 4° movimiento de la 9ª Sinfonía de Beethoven. Pero tan prolija organización terminó víctima de una improvisación, con la aparición de Oscar Fernández Oro, que dijo haber llegado a la provincia como «amigo personal» de Romero y presentó a la orquesta sólo luego de un largo desvarío autorreferencial en el cual aprovechó para reclamar que se le regalara un poncho salteño. El propio gobernador entregó la prenda en mano, pero luego el periodista la dejó olvidada sobre el facistol, junto al micrófono.

Pax salteña

En virtud de su inminente salida del gobierno, tras doce años de mandato, Romero cultiva una especie de bajo perfil, muy seguro de que en las elecciones de octubre llegará al Senado nacional sin esfuerzo. La pregunta es qué sucederá después, ya que hoy el mandatario tiene sellada una paz política con Néstor Kirchner, a quien ya no exige inmediatas elecciones dentro del PJ nacional como hizo poco tiempo atrás. El acuerdo entre el gobernador y el Presidente llevó a que los afiches de campaña que ya se observan por toda la provincia incluyen a la dupla que va por la gobernación -Wayar-Javier David- y a Romero como legislador nacional junto al nombre de la candidata presidencial Cristina Kirchner. «Es una sociedad entre el PJ de Salta y el Frente para la Victoria», explican los romeristas, que aseguran que las boletas del peronismo local tendrán a Cristina a la cabeza, ya que la intervención partidaria permitiría sin problemas el vínculo PJ-FpV. En esta clave pueda tal vez interpretarse una perla que tuvo el acto de inauguración realizado este sábado, con Romero, Wayar, David y hasta el secretario de Turismo, Bernardo Racedo Aragón; y el titular de la Cámara Hotelera de Salta, Horacio Peña (h), luciendo corbatas rojas hasta llegar en perfecta escala cromática en degradé hasta el amarillo, un detalle «espanta envidia» que se destacó en el ajuar de los funcionarios nacionales liderados por Cristina Fernández que días atrás recibieron en el país al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, otro apasionado del color sangre en virtud de sus convicciones políticas.

Dos para Cristina

Este vínculo entre Romero y el Presidente es leído en la provincia como una estrategia del mandatario para aislar al diputado nacional Juan Manuel Urtubey, que se presenta para la gobernación con el sello del Frente para la Victoria. Aun así, el caso salteño no es más que otro ejemplo del doble juego de Kirchner, que apuesta a más de una lista en provincias. El operador kirchnerista Carlos Kunkel estuvo en la provincia días atrás invitado por el gobierno y la Cámara del Tabaco, pero hizo un espacio para reunirse con Urtubey y su compañero de fórmula, el renovador Andrés Zottos. Fue la noche del 31 de agosto, en la antigua Casona del Sur salteña, donde el emisario K incluso participó de los festejos y ofrendas a la Pacha Mama. En resumen, Cristina encabezará dos listas en Salta, la de Wayar, vía adhesión del PJ al FpV, y la de Urtubey, que va en alianza con el Partido Renovador.

Espacio propio

Más allá de su acuerdo con el kirchnerismo, una vez en el Congreso Nacional, Romero «buscará generar su propio espacio», según reconocen en el entorno más cercano del gobernador, con lo cual queda en tela de juicio el alcance del acercamiento con el Presidente. A su vez, el mandatario salteño intentará llegar a la presidencia del PJ, un proyecto que postergó para después de los comicios de octubre a pedido del propio Kirchner. «En marzo vuelve a la carga por la titularidad del partido», aseguran en el peronismo provincial, poniendo el acento en una aspiración que comienza a configurar las peleas que se darán en el PJ en 2008. En principio, Romero no ve como legítimo al grupo del PJ antikirchnerista que tiene a San Luis como base de operaciones y reúne a Carlos Menem, Alberto Rodríguez Saá y Ramón Puerta.

Scioli TV

Concentrado en las elecciones de octubre, el candidato a gobernador de Buenos Aires Daniel Scioli planea cumplir una idea que no pudo concretar Eduardo Duhalde por falta de presupuesto: instalar un canal de TV bonaerense. La idea tendría como una de sus misiones «promocionar» la gestión de gobierno, como sucede con «Canal 7» a nivel nacional (ahora 15, por su ubicación en la grilla de programación), y a la vez complementar a «Radio Provincia», que actualmente es el único medio oficial bonaerense. En paralelo, el vicepresidente prevé facilitar el proceso para que el canal «América» cumpla su sueño de acercarse a la Ciudad de Buenos Aires, se mude al conurbano y deje de ser la única señal televisiva platense. En el presente la provincia posee seis señales de televisión abierta, cinco privadas y una estatal, distribuidas en Mar del Plata; Bahía Blanca; Junín y Trenque Lauquen. Esta última está en manos del Estado nacional desde 1975.

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