Kicillof: entre la buena fe de los acreedores y la pelea con el vidalismo

Ambito Nacional

La oposición lo acusa de querer "instalar un relato basado en la mentira" por la herencia recibida. Se pagarán intereses por 27 millones de dólares.

El Gobierno de Axel Kicillof anunció ayer la intención de diferir al 1 de mayo el pago de capital por 250 millones de dólares de los títulos BP21 (ley Nueva York al 10.875%) cuya segunda amortización opera el próximo 26 de enero. Sí, en cambio, confirmó que cumplirá con los intereses de ese bono por 27 millones de dólares que, a más tardar pagará el 6 de febrero merced al plazo de gracia que contemplan las condiciones de esos papeles emitidos durante la gestión de Daniel Scioli.

La operación de “reperfilamiento” de la deuda bonaerense se da en sintonía con el inicio de la renegociación de la deuda nacional que arrancó el jueves pasado.

Según explicó ayer el gobernador, Buenos Aires propone postergar el pago a la espera de una mejora en el escenario financiero general. Durante ese lapso, el ministro de Hacienda, Pablo López, será el encargado de monitorear el avance de las gestiones con los acreedores extranjeros, misión que incluso podría derivar en una reestructuración de los compromisos que deberá afrontar este año el mayor distrito del país, calculados en cerca de 3.000 millones de dólares.

En medio de una jornada en el que los mercados volvieron a reaccionar ante la incertidumbre de pago de la provincia (ver página 3), el Gobierno bonaerense manifestó su confianza de alcanzar una “solución consensuada” al menos con el 75% de los tenedores de esos títulos.

En conferencia de prensa y acompañado por el ministro López, Kicillof dijo que “la carga de la deuda es insostenible” debido a “las pésimas decisiones del gobierno anterior”.

“Confiamos en la buena fe de los acreedores para reperfilar este vencimiento. Como la solución no es bono por bono ni día por día, sino que el problema es general, esperamos que tenga una solución global”, agregó el mandatario. Y subrayó: “Queremos evitar el no pago y por eso estamos avanzando en esta dirección”.

“Lo dije el día que asumí, que los recursos que quedaban no alcanzaban para cubrir las obligaciones”, insistió Kicillof.

La decisión de diferir el pago de capital del bono generó la inmediata reacción de la oposición.

En un comunicado conjunto, los senadores de Juntos por el Cambio Roberto Costa, Alejandro Cellillo, Andrés de Leo y Claudia Rucci acusaron al gobernador de querer “instalar un relato basado en la mentira”.

“La deuda que se contrajo durante la gestión de Vidal está en las calles arregladas y pavimentadas, en los kilómetros de ruta, en las guardias de los hospitales. Faltó, por supuesto, es imposible en 4 años revertir un daño estructural, pero la provincia que encontró Kicillof no es el caos que encontramos nosotros en 2015”, aseguraron.

El mismo argumento sostuvo Daniel Lipovetzky, diputado de ese mismo espacio: “Kicillof debe hacerse cargo sin echar culpas. Había otras alternativas y el optó por ésta. Lo que queda claro es que hay una discriminación por el reparto de la coparticipación y se necesita la ayuda del Gobierno nacional”. En contrapartida, el senador del Frente de Todos, José Luis Pallares, dijo que “es algo que veníamos previendo. No se podían afrontar los pagos de deudas tan próximos. Hay que poner la provincia en orden. Ver los gastos diarios. Y luego fijarse en las deudas. Hay que cumplir con los bonistas, pero primero que nada están los maestros, los empleados públicos, los médicos, las fuerzas de seguridad. Tienen que tener la tranquilidad de que a fin de mes van a tener sus salarios”.

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