Buenos Aires - Pese a que la recaudación bonaerense logró el mes pasado la segunda mejor performance del año, el recaudador Santiago Montoya no se encuentra conforme, ya que su más reciente creación impositiva, el «impuesto a la riqueza», no está rindiendo por el momento los frutos esperados.
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En octubre, los ingresos propios de Buenos Aires aumentaron 33,36% con relación al mismo mes del año pasado, llegando a los $ 1.100 millones. El número sólo fue superado por los $ 1.170 millones de julio.
Dentro de este proceso, la alícuota adicional del Inmobiliario y Automotores, conocida como « impuesto a la riqueza», implicó ingresos por $ 17,2 millones en octubre, lo que significa una baja respecto de setiembre, cuando los ingresos fueron de $ 36,5 millones. Aún restan las cuotas de noviembre y diciembre, pero todo indica que Rentas no llegará a su objetivo de $ 300 millones.
Por su parte, el último plan de pagos lanzado por Montoya -que se extendió hasta el 23 de este mes- generó un aumento de 35,5% del recupero de deuda en relación con el mismo mes del año pasado.
En los primeros 10 meses del año, la provincia que conducirá Daniel Scioli desde el 10 del próximo mes recaudó un total de $ 10.370 millones, contra $ 8.324 millones del mismo período de 2006. El incremento es de 24,56% y supera la previsión del Presupuesto elaborado por la administración de Felipe Solá.
El problema radica en que también los gastos de la mayor provincia argentina están este año por encima de lo presupuestado. Por caso, en materia salarial se preveían unos $ 600 millones, pero las subas otorgadas harían trepar este ítem hasta los $ 2.800 millones. A esto que suman la última actualización pactada en octubre y las recategorizaciones que operarán desde este mes.
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