Covid-19: en Buenos Aires muere uno de cada dos pacientes críticos menores de 60 años

Ambito Nacional

El Gobierno bonaerense asegura que se frenó la ralentización en la caída de los casos de coronavirus que se venía dando. Alerta por aumento estrepitoso de contagios en el interior provincial. El índice de mortalidad en unidades de terapia intensiva pasó del 22% en febrero al 47% en la última semana.

El Ejecutivo bonaerense alertó ayer sobre la suba de contagios en el interior provincial y, más allá de la leve baja de positivos registrados en el AMBA (en comparación con la semana anterior) dejó a la vista un cuadro que genera aún más preocupación. En el habitual reporte epidemiológico de cada martes, el ministro de Salud, Daniel Gollán, expuso que, en la actualidad, fallece casi 1 de cada 2 pacientes menores de 60 años que son internados por covid.

El dato preciso arroja que el 47 por ciento de los adultos de entre 18 y 59 años ingresados a las UCI muere como consecuencia del coronavirus. Una cifra que deja al descubierto la fuerza con la que golpean las nuevas cepas durante esta segunda ola. Se trata del porcentaje más alto de mortalidad alcanzado hasta el momento para esta franja etaria que, en su gran mayoría, todavía no está vacunada.

El dato impacta más fuerte en la comparativa. Y es que si se toma como referencia la primera semana se febrero, el aumento de la mortalidad subió en más de un 100 por ciento, teniendo en cuenta que por entonces estaba en un 22 por ciento. En contraposición, luego de alcanzar un pico del 69 por ciento, la letalidad para aquellos mayores de 60 ingresados por covid a terapia intensiva bajó al 65 por ciento.

“Es un indicativo de que la vacunación da sus resultados. Durante el 2020 los mayores de 70 que fallecían por covid representaban un 30 por ciento y hoy es un 16 por ciento”, explicó Gollán. Y la misma proporción se pudo evidenciar para la franja que va de los 60 a los 69 (del 9% a 4%).

Con esta información y el detalle fino de cómo la ocupación de camas viene creciendo a paso sostenido en el interior, el jefe de Gabinete, Carlos Bianco se reunió ayer con sus pares nacionales y de la Ciudad. A horas de que culmine el actual DNU presidencial y que, según trascendidos, se renueven las restricciones a partir del próximo viernes, la Provincia intentará hacer valer su peso para, de mínima, mantener las mismas medidas de cuidado y, de ser posible, sumar alguna más.

Eso sí, según comunicaron fuentes oficiales, “el Gobierno de la provincia de Buenos Aires no está pidiendo un regreso a la Fase 1. Apostamos a la continuidad del esquema actual de medidas de cuidado, intensificando los controles para que las mismas se cumplan de manera estricta”.

La caída del interior

En relación a la semana anterior, 19 municipios cayeron de fase debido a superar la cantidad de casos cada 100 mil habitantes dispuesta por la provincia o por tener una ocupación de camas mayor al porcentaje que aplica a cada fase. De esta manera, son 14 los distritos que bajan a Fase 3, mientras que son cinco los que caen a la Fase 2.

Por lo tanto, en Adolfo Alsina, Alberti, Coronel Suárez, Pergamino y San Pedro se suspenden las clases presenciales por 15 días según marca el DNU presidencial. Y sobre esto Bianco opinó que más allá de lo que se disponga desde el próximo 21 de mayo, “nosotros hicimos lo que hay que hacer. Respetar la norma. Es lo que corresponde. Lo peor que se puede hacer es sumergirse en la anarquía y no cumplir la norma”. El dardo estaba dirigido para la Ciudad de Buenos Aires.

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