6 de mayo 2008 - 00:00

Campo exige a gobernadores que "dejen de esconderse"

Al ritmo de la tensa negociación con la Casa Rosada, las cuatro entidades del agro evalúan la posibilidad de reunirse esta semana con dos gobernadores para analizar los reclamos del campo y avanzar hacia una discusión «más federal» del conflicto. La iniciativa -que se terminará de definir en función de los resultados del encuentro que hoy mantendrían con autoridades nacionales- apunta, en definitiva, a emplazar a los mandatarios para que se pongan públicamente «del lado del interior» en el marco de la puja por las retenciones móviles.
En principio, se barajan potenciales cumbres de los titulares de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Sociedad Rural Argentina, Federación Agraria Argentina y Coninagro el jueves en Córdoba con Juan Schiaretti y el viernes, en Chaco, con Jorge Capitanich. En la agenda hay un encuentro inminente, además, con el sanluiseño e hipercrítico Alberto Rodríguez Saá.
«Estamos evaluando la conveniencia de reunirnos con los gobernadores, porque los productores tienen una calentura fenomenal», se sinceró anoche uno de los dirigentes por lo bajo, además de considerar que el encuentro con Capitanich «por ahora está en stand by».
Los ruralistas también pidieron una audiencia con
el mandatario de Santa Fe, Hermes Binner; el de Buenos Aires, Daniel Scioli; y el de Entre Ríos, Sergio Urribarri.
 Cuestionamiento
Más allá de la diplomacia de rigor, recalentó el ambiente ayer el vicepresidente de CRA, Néstor Roulet. «Los caudillos naturales que tenemos nosotros -nuestros gobernadores- en un momento nos empujaron a los dirigentes agropecuarios para ese reclamo, viendo que el interior está totalmente postergado, y ahora se están escondiendo», cuestionó.
En esa línea, adelantó que avanzarán sobre «una gran cruzada federal». «Tenemos que ver a todos los gobernadores para decirles que hay que cambiar esta Argentina», agregó, para insistir, además, en que «es inviable un país en el que el interior siga con esta extracción, sin que se le devuelva nada».
 Estrategia
En el conflicto con el campo, Capitanich se alineó con la estrategia llevada adelante por la Casa Rosada, mientras que Schiaretti se distanció de Balcarce 50 e incluso, desafiante, se animó a no asistir a dos operativos clamor que el kirchnerismo le obsequió a la Presidente en Buenos Aires, en pleno lock out agrario.
Aunque con matices, ambos -como buena parte del resto de los mandatarios- debieron pagar el costo político ante los productores por sus tibias defensas de las estocadas agrarias, en homenaje a los alineamientos con Néstor y Cristina Kirchner.
En rigor, el potencial encuentro con los funcionarios cordobeses podría posponerse para la semana próxima, de no poder armar una adecuada combinación de vuelos. La cumbre en Resistencia del viernes, en tanto, se ve envuelta por versiones encontradas sobre supuestos intentos de sectores piqueteros de montar una protesta frente a la Casa de Gobierno, en repudio a la llegada de los dirigentes ruralistas.
La provincia ya vivió episodios de tensión en esta materia, a partir de un violento contrapiquete de camioneros ligados a Hugo Moyano que frenó en el interior chaqueño el avance de una columna de productores rurales que pretendía entregarle un petitorio a Capitanich.
En Entre Ríos, en tanto, Urribarri no parece pasar su mejor momento en su relación con el agro, luego de que oficializó esta semana que es inminente un aumento en el Impuesto Inmobiliario Rural local, que sería de entre 40 por ciento y 100 por ciento, según los trascendidos.
«Es una medida intolerante, inadmisible e irracional»
, disparó, por caso, el dirigente de la FAA, seccional Entre Ríos, Alfredo Bel, sobre la base de una potenciada presión fiscal sobre un sector que transfiere «una enorme cantidad de recursos al gobierno nacional» en concepto de tributos.
Pese a este nuevo tironeo, ayer el mandatario se mostró «optimista» respecto del avance de las negociaciones entre el gobierno nacional y las entidades del campo.
«No sólo se avanzará en una solución del conflicto, sino que estamos en los inicios de un tiempo en el que pequeños y medianos actores de la producción y el trabajo encontrarán condiciones mejores que le den sustentabilidad a una actividad que cada día adquiere mayor importancia, no sólo en la Argentina, sino en el mundo entero, como es la producción de alimentos», dijo desde Gualeguaychú.

Dejá tu comentario

Te puede interesar