22 de noviembre 2007 - 00:00

Clásico: activan masivo pase a planta estatal

El nombramiento de personal y la instalación de figuras en puestos clave del Estado dan lugar a una de las polémicas que pone en el tapete el recambio de gobiernos. Los casos más conflictivos se dan en provincias donde el oficialismo debe abandonar su puesto y la oposición se revela contra la «herencia» que recibirá.
El caso más intenso se da en Chaco, donde el gobernador electo, Jorge Capitanich (PJ), acusó ser víctima de un «golpe institucional», por el pase a planta permanente de unos de 4 mil empleados públicos que puso en práctica el saliente mandatario radical Roy Nikisch.
El gobernador chaqueño firmó ayer el decreto que promulga la prórroga de contratos por el término de un año y, posteriormente, determina el pase a planta de los empleados «precarizados».
En Mendoza, también la UCR (en este caso, concertadora) deja su lugar al PJ kirchnerista y tiene en sus planes incorporar nuevos nombres al elenco estable del Estado provincial. Tierra del Fuego ofrece un panorama similar, aunque mucho más dramático por la situación de crisis que envuelve al saliente Hugo Cóccaro.
En tanto, el salteño Juan Carlos Romero y el santafesino Jorge Obeid, ambos del PJ, dejan su cargo nominando figuras en la Corte provincial.
Por su parte, esta semana se sumó una nueva polémica, aunque en este caso el oficialismo sigue al frente del Ejecutivo. El electo gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, impulsaría a la Legislatura -que preside actualmente en su carácter de vicegobernador- para que la planta permanente de la administración crezca 21% y llegue a los 80.548 cargos, es decir que sumaría más de 13.500 empleados.
Se incluye aquí la efectivización de contratados, así como las designaciones en la Policía, Servicio Penitenciario, Salud, docentes y el Poder Judicial. La oposición asegura que unos 4.000 efectivizados pertenecerían a planta política, pero el oficialismo lo niega.

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