Comenzó ayer en la sede de la Junta Electoral Provincial de Tucumán (JEP) el escrutinio definitivo de las elecciones que se realizaron el pasado domingo, conteo que deberá arrojar el resultado definitivo de quién será la próxima intendenta de la capital. En este circuito electoral el escrutinio provisorio, que cerró con el 84% de las mesas escrutadas, develará si se impone la candidata del oficialismo provincial, Rossana Chahla, o si Beatriz Ávila, de Juntos por el Cambio (JxC), sucederá a su esposo, Germán Alfaro, el actual jefe municipal que fue candidato a vicegobernador por la coalición opositora.
Comenzó en Tucumán escrutinio definitivo que decidirá quién se queda con la capital
-
Bullrich desembarca en Córdoba con viento a favor: crece en las encuestas y LLA consolida su "capital alterna"
-
Corrientes y Santa Fe acordaron con Nación el giro de fondos millonarios para sus cajas jubilatorias
El escrutinio provisorio terminó con una ventaja de Chahla de 2.000 votos, menos de un punto, pero hay final abierto porque de un total de 432 mesas de toda la provincia sobre las que no pudieron procesarse los datos, por problemas en la confección de las planillas, 203 son de San Miguel de Tucumán. La tarea comenzó a las 18, en la sede de la JEP, bajo una fuerte custodia de personal de Gendarmería, con la presencia de autoridades del organismo y fiscales. “Inició con el análisis de 10 mesas, cuyos telegramas no fueron cargados durante el escrutinio provisorio y en los días subsiguientes se habilitarán en forma gradual un total de 20 mesas para su cómputo”, explicó Carlos Amaya a Ámbito. Esto implica, en los hechos, que habrá que esperar varios días para saber si el peronismo recupera la capital después de ocho años o si continúa al frente JxC.
Cifras de actas
Amaya indicó que el primer paso del control consiste en que los partidos cotejen las cifras del acta de mesa con el certificado con el que se quedó el fiscal al cierre del comicio. Si hay coincidencia, se avanza. Sólo si hay diferencias los partidos pueden reclamar el conteo voto a voto. Para que la JEP acceda, el requerimiento deberá estar bien fundado y esas causales pueden ser la ausencia del acta de mesa, que ese documento tenga errores, tachaduras o señales de adulteración. “Recién entonces podría abrirse una urna pero si el acta y el certificado coinciden, el proceso es ágil”, señaló. Si no se presentan objeciones, las cifras consignadas por el presidente de mesa en el acta son las que se usan para calcular el resultado definitivo. En función de que tanto Chahla como Ávila coincidieron en reclamar un control exhaustivo de la elección, Amaya agregó que se abrirán las 1.200 urnas en las que votaron los vecinos de la capital tucumana.
Ámbito tuvo acceso a los datos de una de las carpas en donde se detalla que de las 203 mesas de San Miguel de Tucumán sin escrutar, en 150 se impone la diputada nacional Chahla y sólo en 53 gana la senadora nacional Ávila. Estas cifras también explicarían el fuerte corte de boletas que hubo el domingo en la capital tucumana, ya que el cruce de números señala que a la senadora la votaron 11.018 ciudadanos menos que a la fórmula para gobernador y vice de JxC, que estuvo integrada por el radical Roberto Sánchez y Alfaro. Por consultas realizadas por Ámbito, esta diferencia sería una consecuencia de la feroz interna por la que atravesó la coalición hasta cerrar la fórmula, en la que tuvo que intervenir la mesa nacional.
De acuerdo a la resolución N° 335 de la JEP, desde hoy se habilitará en forma gradual un total de 20 mesas para su cómputo y el conteo será de 8 a 20 horas, con receso de 13 y 15.




Dejá tu comentario