2 de diciembre 2005 - 00:00

Con la intervención del PJ, Kirchner avanza en Neuquén

La intervención fue dispuesta en las últimas horas por la jueza electoral María Servini de Cubría, y recayó sobre Ingramm, un hombre que representa el proyecto político de Néstor Kirchner. El dato no es menor si se tiene en cuenta que antes de los comicios del 23 de octubre, el Presidente anticipó su intención de «hacer pie» en dos distritos clave para la región patagónica y el país: Neuquén, desde donde se proyecta Jorge Sobisch como candidato para las presidenciales 2007, y un bastión del provincialista Movimiento Popular Neuquino (MPN), que desde hace años gobierna la provincia.El kirchnerismo también pretende desembarcar en Río Negro, una jurisdicción donde el radicalismo se sucedió ininterrumpida al frente del Ejecutivo y de donde proviene uno de los candidatos que ayer peleó la candidatura por la presidencia del Comité Nacional de la UCR, el caudillo alfonsinista Pablo Verani.
 Presidente
El hasta ayer presidente del partido PJ, el diputado provincial
Gabriel «Tom» Romero acusó al ala kirchnerista de forzar la intervención partidaria y demorar las internas. Romero anticipó que apelará la medida recurriendo a la Cámara Nacional Electoral. El ex presidente del justicialismo provincial culpó al secretario general de la Presidencia, el neuquino Oscar Parrilli, de «digitar» el proceso: «Parrilli nos ha asfixiado, porque no nos enviaron fondos de Nación». Romero involucró además al titular del Consejo local del PJ, Aldo Duzdevich, en la presunta «maniobra»: «Parrilli y Duzdevich son los generadores de esta intervención. Triunfaron aquellos que pretendían que el peronismo no vote en diciembre».
 Queja
La queja de Romero sobre «asfixia financiera» se vincula con las deudas que arrastra el partido y que justificaron, en parte, la intervención. Entre las denuncias por irregularidades presentadas ante la Justicia figuran: «corte de servicios (teléfono, agua y gas) por falta de pago; retraso en el pago de haberes de los empleados; robo de computadoras, sillas y herramientas de trabajo».
Pero el kirchnerista Ingramm promete corregir esas irregularidades y planea «sumar» (hay quienes interpretan como «borrar») las diferentes corrientes (una decena) que en la actualidad conforman el partido provincial.
La intervención consiguió además zanjar -mediante una salida legal- la problemática que planteaba el vencimiento de plazos -este mes- para la convocatoria a internas.
Mientras el PJ intenta rearmar filas, el gobernador y candidato presidenciable Sobisch sigue con atención el desembarco del kirchnerismo en la provincia.

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