El proyecto de ley del gobernador Daniel Scioli para reinstalar el régimen de contravenciones en territorio bonaerense incluye, entre otros ejes, una baja en la edad de imputabilidad a los 14 años (aunque sin arresto) y castigos para manifestantes con rostros tapados y armas de cualquier naturaleza; para quien ofenda a funcionarios y para los denominados «trapitos».
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En el caso de la baja de la edad de imputabilidad para menores, se prevé un procedimiento especial del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil . No contempla la sanción de arresto, aunque sí sanciones educativas.
El proyecto además pena «la circulación injustificada por la vía pública con atuendos destinados a ocultar el rostro, impidiendo la identificación, agravándose para el caso de marchas o reuniones tumultuosas» con una sanción de entre 10 y 15 sueldos de oficial de Policía de la provincia y arresto de hasta 90 días.
La iniciativa también castiga con la misma pena «la obstaculización de vehículos o tránsito de personas» y la «portación en la vía pública o en lugares de acceso público, sin justificación alguna, de armas (de cualquier especie) destinadas a ejercer violencia o agredir». En el caso de que ocurriera en reunión masiva de personas, el castigo se eleva a entre 10 y 30 sueldos y arresto de hasta 120 días. En paralelo, también se considerará contravención «el cuidado, sin debida autorización, de vehículos estacionados en la vía pública mediante exigencia o no de una contraprestación». La sanción incluye multas de entre 10 y 20 sueldos y arresto de 10 a 45 días. En tanto, la ofensa a, entre otros, funcionarios públicos, será penada con entre 1 y 5 sueldos.
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