6 de diciembre 2007 - 00:00

Córdoba mantiene buena calificación

Córdoba - Como recurso de financiamiento para capitalizar el banco, la emisión de Obligaciones Negociables que se negocia en EE.UU. es una alternativa adecuada que requiere una gestión eficiente que garantice rentabilidad. En este sentido, Standard & Poor's acaba de otorgar una calificación institucional de largo plazo «A» al Banco de Córdoba, una calificación institucional de corto plazo «A-1» y una calificación de depósitos de AFJP «A», en los 3 casos con tendencia «estable». Ello consolida la imagen de solidez lograda a partir del programa de saneamiento global encarado por la entidad desde hace más de 4 años, que permite la proyección del banco al mercado internacional, comentó a Ambito Nacional Ricardo Sosa, quien deja la presidencia de la institución provincial para hacerse cargo de la Secretaría General del gobierno de Juan Schiaretti.
Agregó que para Córdoba «tener un banco oficial operativo es importantísimo pues, como herramienta financiera (que garantiza 240 bocas activas de recaudación de impuestos en toda la provincia, el pago a 210.000 jubilados nacionales, 60.000 provinciales y 140.000 empleados públicos, 80.000 empleados del sector privado) le permite encarar proyectos relevantes en beneficio de sectores importantes y relegados, como su clase media. Para ella, se diseñó un plan de viviendas donde el banco será el intermediario financiero de las futuras hipotecas. Así, el gobierno subsidiará la tasa para bajarla a un dígito y poder conformar una cuota fija en pesos y a muy largo plazo (alrededor de 30 años)».

 Orientación

Aclaró Sosa que el banco canalizará esa operación, pero no será su función sostener el crédito, pues la deuda la contraerá el comprador para con quien la financie realmente. El crédito será de u$s 40.000, financiándose 100% de ese monto en las condiciones mencionadas. Lo importante, enfatizó, es que si se genera una operatoria global de 5.000 viviendas por año, de estas características, los constructores deberán orientarse competitivamente a ese mercado, modificando los valores para tornarlos accesibles a la demanda de la clase media provincial. Asimismo, quien cuente con ahorro adicional seguramente podrá mejorar la calidad, el espacio, etcétera.

 Decisión

Dijo el funcionario, quien dejará el banco para secundar al nuevo gobernador en los próximos días: «Cuando me hice cargo, el banco no estaba autorizado para prestar, no tenía presencia en el mercado financiero. El monto de la cartera de créditos era en ese momento de tan sólo $ 250 millones. Hoy estamos en $ 1.350 millones: 400 millones aplicado a empresas y el resto a individuos, incluyendo la tarjeta Cordobesa. Estamos colocando alrededor de 8.000 créditos personales mensuales por casi $ 45 millones con el plan Saque con Ventaja, nuestra tarjeta factura alrededor de $ 80 millones por mes y tenemos depósitos por
$ 3.860 millones con un adecuado respaldo. Contamos con alta liquidez y expandimos nuestra cartera de créditos, básicamente a las pymes e individuos. Utilizamos los excedentes que captamos aplicándolos en el mercado de Call interbancario e interempresario, y estamos cuartos en ese ranking
».
Indicó también que una decisión importante que asumió el directorio fue encarar el proceso de cambio del «Cor-bancario», el corazón informático de la institución cuya materialización y puesta a punto llevarán año y medio más. La inversión supera los $ 19 millones y asegura una actualización permanente sobre la base de los adelantos tecnológicos de última generación que se vayan produciendo en el contexto global. Paralelamente, el banco incrementa su red de cajeros automáticos, pasando de 145 hoy, a 300 cajeros funcionando en el primer trimestre de 2008.
Uno de los objetivos relevantes del Banco de Córdoba es poder cubrir las necesidades crediticias de sus clientes, reales y potenciales. «Por ello estructuramos un fideicomiso destinado a financiar crédito por $ 300 millones, cuya primera etapa de $ 30 millones, lanzada cuando estalló de la crisis de EE.UU., decidimos no aceptarla pues la tasa resultó muy alta por esos acontecimientos. A mediados de diciembre insistiremos con este fideicomiso, pues nos permite reciclar y represtar recursos», dijo Sosa.
Agregó, además, que el campo «es un sector de altos recursos que mantiene una o dos cosechas en silos y en sus propios campos algunos, arbitrando constantemente en el mercado con sus expectativas de mejora de precios y de tipo de cambio. Así, los productores prefieren financiarse con el banco en la compra del tractor, la sembradora, etc. Desde que lanzamos esta operatoria, el leasing, hace unos 6 meses, realizamos 250 operaciones. Dado lo emblemático que resulta el sector para el banco, apuntamos también a profundizar nuestra relación con una mejor tasa y productos especiales a mediano plazo, y con ajuste a valor producto. Muchas de estas líneas tienen subsidio del gobierno provincial, lo que permite llegar con créditos baratos sin que ello castigue la rentabilidad del banco».
 Agradecimiento
«La preocupación por el sector pyme abarca todo el espectro productivo provincial, aunque debemos atender a las normativas que impone el BCRA que obliga al cumplimiento de requisitos que permitan calificar a cada cliente. Nosotros tenemos hoy 2.750 empresas calificadas, de las cuales 97% son pymes. Lo logramos a través de nuestros oficiales de negocios que operan en Banca Empresa, en una relación permanente con cada una. Queremos pasar de 620.000 clientes que tenemos hoy a 1.000.000 a mediados de 2008 y a conformar una cartera de créditos de $ 2.500 millones».
Finalmente Sosa agradeció el respeto a la autonomía del banco, a la que calificó como una condición relevante para gestionar una empresa de esas características, la que, según afirmó, «ni el gobierno que se va ni el que viene han de avasallar. Cuando me hice cargo del Banco de Córdoba, planteé tres cuestiones fundamentales: el gobierno no nos pide plata, no nos dice a quién prestar y el banco tiene que ser rentable. Todo ello se ha cumplido a rajatabla».

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