9 de marzo 2007 - 00:00
Dejó los hábitos y será funcionario en Tucumán
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«Vamos a colaborar con todo lo necesario para que pueda desarrollar su tarea», indicó el mandatario tucumano.
Mieja Riquelme, por su parte, explicó que decidió abandonar su actividad como sacerdote para sumarse al proyecto del gobierno y que su objetivo es colaborar con «este cambio tan grande que está haciendo en Tucumán».
El flamante funcionario, que se desempeñaba como párroco en Ranchillos, llevaba 15 años como sacerdote y otros tres como diácono.
El ex sacerdote admitió que su decisión producirá un gran shock en la sociedad, pero se mostró seguro de la decisión tomada.
«Hoy es el día de la presentación y de inmediato me pondré a trabajar», destacó Mieja Riquelme, quien aseguró que irá a golpear las puertas «de los que más necesitan para llevarles la ayuda del gobierno».
Antes de aceptar el cargo, Mieja Riquelme se entrevistó con el arzobispo de Tucumán, monseñor Luis Héctor Villalba, y le pidió la dispensa pastoral (retiro), trámite que será gestionado ante el papa Benedicto XVI.



