11 de abril 2008 - 00:00
Después del tren bala, ahora subte en Córdoba
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El dato fue revelado tras el encuentro que el jefe comunal mantuvo el miércoles a la noche con Cristina de Kirchner en la Casa Rosada. «La Presidente respalda el proyecto y tiene la decisión de ayudar al financiamiento de la construcción del subterráneo» que, según los cálculos oficiales, demandará más de 700 millones de dólares.
La gestión de los fondos y de respaldo técnico para la ejecución del proyecto se realizará a través de la Secretaría de Transporte de la Nación que preside Ricardo Jaime, confirmaron desde el ámbito municipal.
Asimismo, Giacomino contó que cuando Cristina estuvo días pasados en Francia, «habló con la gente de Alstom y se va a avanzar» en la ejecución del proyecto para la construcción del subte.
Solución
«El tránsito es un verdadero problema en Córdoba y el subte sería una solución ideal», resaltó Giacomino al justificar la obra de transporte.
La construcción de un servicio de subterráneos en Córdoba es para los mediterráneos, en términos simbólicos, algo así como la aeroísla para el menemismo de Buenos Aires.
Puesto en sintonía más popular, que Córdoba tenga subtes es como que Belgrano o Talleres vuelvan a jugar en la división A del fútbol de AFA y se consagren campeones. Impensado, utópico.
Sin embargo, Cristina de Kirchner le prometió a Giacomino hacer todo el esfuerzo a su alcance para lograrlo. Y por supuesto espera una recompensa en términos políticos que satisfaga el esfuerzo.
La idea y el conjunto de aspectos es lo que más aproxima al proyecto de subtes de Córdoba al del polémico tren bala.
El esfuerzo del kirchnerismo se orienta a «recuperar» políticamente Córdoba, en rigor, a intentar un desembarco más eficiente por fuera del PJ después del fracaso con el juecismo.
Detalles
La obra, según los pocos detalles técnicos que se conocen, pretende la construcción de 16 kilómetros de tren subterráneo en dos líneas que unirán el noroeste de la ciudad con el sur, en las proximidades de la ciudad universitaria. Según se anticipó, el presupuesto superaría los 700 millones de dólares.
También, y como ocurre con el proyecto de tren bala, se discuten en Córdoba aspectos tales como la prioridad de la obra, su oportunidad, su costo, su futuro esquema operativo. Hasta ahora, la información es parcial, y la sensación en la ciudad es casi de incredulidad. Lo único concreto es que con el subte Cristina buscará ser Gardel en la ciudad mediterránea, y Giacomino, su nuevo referente, Lepera.




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