17 de octubre 2007 - 00:00
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Su llegada a la Cámara baja estaría garantizada, como también le sucederá al actual mandatario de Santa Fe, Jorge Obeid, quien como en una repetición sistemática dejará la Casa de Gobierno para ocupar una banca en Diputados.
Obeid será el próximo 28 de octubre candidato del PJ, y de esta manera, al igual que en 1999, cuando dejó por primera vez la gobernación, volverá al Congreso nacional, donde también estuvo entre 1991 y 1995.
Por la Cámara alta competirán, casi con entrada asegurada, el actual gobernador de Salta, Juan Carlos Romero (por el PJ), y el mandatario chaqueño, el radical Roy Nikisch, que va por la alianza de UNA.
De todas formas, Romero alimenta sus propias ambiciones fuera del Senado y están relacionadas directamente con la normalización del PJ a nivel nacional y buscar allí un cargo de conducción.
En tanto, Nikisch intentará seducir a un electorado que a nivel nacional en el Chaco apoya con amplitud a Cristina Fernández de Kirchner sobre Roberto Lavagna.
Quien rompió este molde de la política (gobernación-Congresogobernación) fue el entrerriano Jorge Busti, quien esta vez prefirió volver a sus fuentes y en las elecciones de marzo pasado se consagró como legislador provincial por su Concordia natal.
A la hora de «desensillar hasta que amaine», el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota hizo punta con su anuncio público de instalarse en Río Cuarto y disfrutar de «un año sabático» alejado de la política.
De la Sota, ahora enfrentado con Néstor y Cristina, buscará reagrupar sus fuerzas y dar el salto a nivel nacional a partir de 2009, aunque muchos lo imaginan cerca del PJ rebelde que posiblemente agrupe a Alberto Rodríguez Saá y Eduardo Duhalde.
Por su parte, el mandatario de La Pampa, Carlos Verna, es otro que se dedicará a « descansar» y se instalaría por un tiempo en Miami.
Verna, quien tenía la posibilidad de la reelección y un piso de aceptación en la provincia de 45 por ciento, decidió no postularse a ningún cargo.
«Verna tiene una mala relación con Cristina de Kirchner, que data de cuando ambos eran diputados en 1997, y eso condicionó su futuro político inmediato», justifican desde el entorno del gobernador.




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