28 de octubre 2005 - 00:00

Ecos de la histórica derrota catamarqueña

Tras reconocer que «el gran ganador» de las elecciones «fue el presidente Néstor Kirchner», Pernasetti atribuyó la derrota del Frente Cívico a la «soberbia del radicalismo al no abrirse a otros sectores» y señaló que el partido «se debe hacer un replanteo ante la sociedad porque hay una resistencia que se debe analizar». «Es el momento de cambio de políticas y, si es necesario, también debería hacerse cambio de nombres», planteó Pernasetti en alusión al resultado de las elecciones y al gabinete que acompaña la gestión del gobernador Eduardo Brizuela del Moral. Evaluación
Al respecto, evaluó que el gobierno provincial y el Frente Cívico «debe abrirse no sólo al radicalismo, sino a los sectores que lo acompañan y a los independientes», y sostuvo que «todos debemos incluirnos como culpables» de la derrota electoral. Si bien reconoció como claro ganador de los comicios al presidente Kirchner, el titular del bloque de diputados de la UCR destacó la necesidad de que la oposición se dedique a «controlar el estilo presidencial» porque -a su criterio- «avanza sobre las autonomías provinciales y municipales».
El domingo, el Frente para la Victoria se impuso en Catamarca con 35,6% de los votos, mientras que en segundo lugar quedó el Frente Cívico, con 33% de los sufragios, y tercero, el Frente Justicialista del gastronómico
Luis Barrionuevo, que cosechó 27% de los votos. El resultado permitirá el ingreso a la Cámara baja nacional de los cabezas de lista de las 3 alianzas: Eduardo Pastoriza (Frente para la Victoria), Genaro Collantes (Frente Cívico) y Barrionuevo (Frente Justicialista).
El oficialismo y el PJ perdieron más de 32 mil votos cada uno con respecto a las elecciones provinciales de 2003. El promedio representa más de 60% de los votos que obtuvo el kirchnerismo el domingo. De hecho, el Frente para la Victoria logró 52.705 votos en toda la provincia imponiendo un fuerte crecimiento sobre todo si se tiene en cuenta que en marzo, en las legislativas provinciales, apenas había superado la barrera de los 5 mil, número que no le alcanzó ni siquiera para colocar un diputado provincial. Como contrapartida, el pasado 23 el frente kirchnerista capitalizó la sostenida caída desde 2003 del voto oficialista y justicialista, y acaparó el descontento de los electores poniendo en jaque al partido gobernante que, por primera vez en su historia, sufrió una derrota electoral.
Aun así, el ministro de Gobierno,
Raúl Cippitelli, salió ayer a relativizar la derrota: «Creo que todos somos responsables, el gobernador fue muy claro cuando dijo que nos tenemos que hacer cargo de las falencias». Mientras que sobre los dichos de Pernasetti y una eventual renuncia del gabinete evaluó: «No son los ministros quienes van a indicar al gobernador qué es lo que tiene hacer». Cippitelli cargó críticas sobre las espaldas del propio Pernasetti: «Tendría que explicar a la Nación Argentina qué ha pasado que ha hecho desaparecer al partido radical».

Dejá tu comentario

Te puede interesar