2 de mayo 2003 - 00:00

"Esta tragedia no se pudo prever"

«¿Cómo se pueden prever tantos milímetros de lluvia? Tendremos que cambiar las ciudades de lugar», sostuvo. Y aseguró que «el río Paraná avisa; en cambio, el río Salado, no». También rogó un manto de piedad a los medios de comunicación, a los cuales pidió que «colaboren muchísimo en esta situación, que jueguen un rol positivo». «Para lo negativo, tienen una vida para decirnos de todo, pero las próximas 72 horas les pido que sumen, seamos positivos», dijo.
Reutemann
comparó ayer las inundaciones que castigan la provincia con el atentado a las Torres Gemelas. Fue luego de dejar inauguradas las sesiones ordinarias 2003 en la Legislatura, en una brevísima presentación que no incluyó la lectura del discurso.
«Nos toca sufrir la mayor catástrofe de la historia santafesina. Cumplo con el Poder Legislativo en venir a esta sesión, pero tengo el deber de estar con los habitantes de la provincia que están sufriendo muchísimo», dijo un fatigado Reutemann ante los legisladores. «Mi tiempo y el de ustedes debe ser para quienes lo han perdido todo», dijo, y abandonó el recinto.
El mandatario relacionó la grave situación, además, con el aluvión que azotó en noviembre de 2000 a la localidad de Cañada de Gómez,
«pero multiplicado por diez, o cincuenta».
Y abrió el paraguas.
«No quiero que después digan que Reutemann endeudó la provincia porque se realizarán gastos que no estaban en el presupuesto provincial».

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