13 de octubre 2008 - 00:00

Faltó diálogo con oposición

No cabe duda: la promocionada «reforma impositiva» que impulsó Hermes Binner dejó al descubierto un alto nivel de improvisación, especialmente en cuanto al manejo político, ignorando el poder real del justicialismo en el Senado donde el proyecto quedó definitivamente (y de antemano) clausurado. La falta de consenso con la oposición le aseguró a Binner una derrota cantada que colocó al peronismo como victimario en un proceso perverso en el que el gobernador jugó, de entrada, a todo o nada. Y presumir de ello fue, precisamente, la carta de la derrota luego de haber logrado que la Cámara de Diputados -donde el Frente Progresista tiene acotada mayoría- votará ajustadamente el proyecto, incluso con algunas voces oficialistas en contra.

En el caso de a reforma impositiva falló el poder del diálogo, esa herramienta que tanto proclama el socialista como bandera partidaria, y que mayormente agitó con éxito en otros temas su ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Antonio Bonfatti, un hombre clave en la administración de Binner.

La ausencia de Bonfatti en las negociaciones dejó en evidencia la exigua cintura política de los asesores del gobernador, que parecieron apostar más a la caprichosa necesidad de contar con una «ley de caja» que con un proyecto en mano acorde con las necesidades de todos los sectores.

Dejá tu comentario

Te puede interesar