19 de noviembre 2007 - 00:00

Garrafas: falta total de gas por paro de 12 días

Garrafas: falta total de gas por paro de 12 días
La escasez de gas envasado generada por el paro por tiempo indeterminado -que lleva 12 días- de la Federación Argentina Sindical del Petróleo y Gas Privados (FASPyGP) se tornó dramática este fin de semana debido a que se expandió no sólo al uso domiciliario, sino que alcanzó a hospitales y clínicas privadas de todo el norte y nordeste del país. En este marco, las provincias desarrollan estrategias para superar el faltante generado por la ausencia de distribución, así como también reclamaron conjuntamente la intervención del gobierno nacional en el conflicto.
Si bien desde el gremio señalaron la semana pasada que la provisión estaría garantizada tanto para sanatorios como para locales gastronómicos, las negociaciones truncadas del último miércoles en el Ministerio de Trabajo de la Nación llevaron a que el conflicto recrudezca. En este contexto, el fin de semana, los centros de salud, comedores comunitarios, geriátricos y algunos comercios gastronómicos sintieron el faltante del suministro en las provincias del norte y nordeste del país, afectando la atención primaria de las personas.

 Peor

Desde la base que tiene el gremio en Barranquera (Chaco) con representación para las provincias de Misiones, Corrientes, Formosa y Chaco explicaron el agravamiento del conflicto. «Hasta el jueves estábamos dejando que se entreguen a clínicas y algunos comercios, pero a partir de hoy (por el viernes) el cierre es total. Tenía que haber una reunión, pero hasta el momento no nos avisaron de ninguna posibilidad de acuerdo, así que estimamos que recién el lunes se tendrán noticias», indicó una fuente gremial al diario «El Territorio» de Misiones. Proyectando además, que «con suerte» y atención de los funcionarios nacionales, el martes podrían recomponerse los envíos de gas hacia las provincias. El desabastecimiento del fluido lleva doce días, y permitió la aparición de especulaciones en los precios, que se incrementaron más de 25%, pese a las leyes vigentes que lo impiden.
El conflicto tendrá hoy un capítulo fundamental debido a una nueva reunión entre los empresarios y el gremio por la audiencia de conciliación dictada por la cartera de Trabajo que dirige Carlos Tomada. Si se logra un acuerdo se normalizaría la situación. No obstante, un aumento oficial en el precio de las garrafas es inminente.
La escasez se inició el último miércoles, y afecta a Corrientes, Misiones, Chaco, Catamarca, Formosa, Entre Ríos, Santa Fe, Salta y La Rioja. El total de consumidores alcanzados por esta medida de fuerza asciende a 4 millones.
El reclamo de la FASPyGP consiste en un aumento de 600 pesos al básico. En la región norte, éste equivale a 1.400 pesos y se pretende una suba superior a los 3 mil pesos. En tanto que el sindicato que nuclea a los trabajadores del rubro en el NEA (Chaco, Corrientes, Misiones y Formosa), no sólo reclama aumento salarial, sino que solicita que 300 personas que se dedican al envasamiento y distribución del gas que se encuentran en el gremio de empleados de Comercio sean trasladados a su órbita. Los empresarios ya avizoran pérdidas monetarias por esta medida de fuerza.
Asimismo, hay otra arista a tener en cuenta. Los díscolos del gas exigen el cumplimiento de un convenio que llevó adelante el Ministerio
de Trabajo de la Nación con las petroleras, que consiste en un aumento de 600 pesos mensuales para los empleados del denominado Bloque Patagónico liderado por Guillermo Pereyra. En toda la Patagonia, los trabajadores petroleros no se sumaron a la medida de fuerza, pero deben enfrentar piquetes y bloqueos en las plantas de almacenamiento y distribución, que impiden la salida de camiones con garrafas y tanques, a no ser que sean destinados a hospitales, sanatorios y escuelas.Por su parte, el presidente de la Cámara Argentina de Distribuidores de Gas, Osvaldo Spanu, expresó que «el aumento que piden significa 1.021 pesos más por mes para cada empleado» y advirtió que de no haber una solución las distribuidoras podrían cerrar sus puertas. En tanto, entre los usuarios también comenzó a preocupar la posibilidad de que, para soportar el incremento salarial en caso de aceptarlo, los empresarios aumenten el precio de la garrafa hogareña que podría elevarse de 23 a 35 pesos en todo el país, según se especula.

 Consumidores

Unos 16 millones de personas consumen gas envasado en todo el país. Las provincias del norte argentino cuentan únicamente con este tipo de provisión, entre ellas, Corrientes, Chaco, Misiones, Formosa y Entre Ríos. En el caso de la primera, una distribuidora puede suministrar hasta 800 toneladas en el mes, tanto en la Capital como en el interior, donde la situación es cada vez más crítica.
Esta situación reavivó el debate por la inclusión de todas las provincias del norte del país en el trazado del planeado gasoducto del NEA, que no incluiría en la red nacional a muchos distritos norteños, según los planes de la obra del gobierno nacional.
Asimismo, desde el Consejo Federal de Defensa del Consumidor surgió este fin de semana el pedido por una urgente solución a diferentes áreas de la esfera nacional por el grave problema del faltante de gas en garrafas en el norte del país. Para los defensores y usuarios del NEA-NOA que deliberaron en la ciudad de Tucumán, la situación ya se torna «insostenible».
Por su parte, el gobierno de Misiones advirtió que recurrirá a la Ley de Abastecimiento para garantizar la provisión de gas envasado. Así lo anunció el jefe de Gabinete, Jorge Franco, a instancias del gobernador Carlos Rovira.

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