1 de noviembre 2007 - 00:00

Gesto: Alberto F. proclamó a Urtubey

Salta - Confiado de estar a un paso de oficializar su triunfo en los comicios salteños del domingo pasado, el kirchnerista Juan Manuel Urtubey comenzó ayer a mostrarse victorioso en Buenos Aires y recibió trato de gobernador electo por parte de la Casa Rosada. Con información favorable sobre la marcha del escrutinio definitivo, Urtubey y su compañero de fórmula, el renovador Andrés Zottos volaron ayer a la Capital Federal. A la noche fueron recibidos por un eufórico jefe de Gabinete, Alberto Fernández. De no encontrarse en El Calafate, probablemente habrían sido los mismos Néstor y Cristina Kirchner los que hubieran agasajado al norteño.
En el Ejecutivo nacional tienen varias razones para saludar el logro de Urtubey. En principio, implica pintar de color K un distrito que parecía blindado por el gobernador Juan Carlos Romero, un peronista que llegó a un acuerdo político con Néstor Kirchner -apoyó la candidatura de Cristina-, pero nunca resignó posiciones y tiene fuertes aspiraciones a presidir el PJ nacional.
A su vez, Fernández festeja especialmente el éxito de la «idea» que le surgió cuando se hizo realidad el para nada previsto triunfo electoral de Jorge Capitanich en Chaco, contra el sólido aparato radical de Angel Rozas. «Urtubey será el nuevo Capitanich», disparó entusiasmado a fines de setiembre.
Ahora, al igual que sucedió con el electo mandatario chaqueño, Urtubey también fue recibido en Buenos Aires en pleno proceso de escrutinio definitivo. Una fuerte señal en medio de un clima caldeado por la provincia. Hasta el momento, el vicegobernador Walter Wayar (Frejuvi) no resigna su chance y espera el resultado final del recuento de urnas, que se extendería al menos hasta el sábado.
En rigor, la atención de la Casa Rosada coincide con la actitud de Urtubey, quien se muestra ganador desde la mañana del lunes y, de hecho, tenía previsto viajar el martes a Buenos Aires. Finalmente concretó su visita ayer, tras una jornada y media de recuento de urnas en las que sus apoderados afirman que el Frejuvi no logrará revertir los más de 4 mil votos que le llevan de ventaja. La que «será aún mayor», alardean.
En la Casa Rosada anotan además otro. Romero, que todavía no digiere la derrota de su vicegobernador y parece sólo dispuesto a concentrarse en la banca de senador nacional, se llamó a silencio y el martes enfiló rumbo a los Estados Unidos. Allí participará del Foro Global de Asociaciones de Regiones que se reunirá entre hoy y mañana con autoridades de la ONU en Nueva York. Compartirá tiempo y espacio con el gobernador de Chaco, Roy Nikisch.

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