16 de diciembre 2002 - 00:00

Inseguridad: otros dos muertos en el conurbano

El primer caso se dio ayer por la tarde en Maciel y Bach (de Altos de Laferrere), cuando David Omar Jorge fue asesinado a tiros. En el crimen habrían participado cinco personas. Según fuentes de la investigación, se trataría de un acto de venganza perpetrado por un delincuente a quien Jorge había desarmado y golpeado con un grupo de amigos cuando lo intentó asaltar meses atrás en su pool de Altos de Laferrere. El episodio es investigado por el fiscal de La Matanza Sergio Antín. En tanto, un comerciante quedó detenido ayer después de matar a un joven a quien acusó de ser el delincuente que le había intentado robar la camioneta hace una semana, en el partido bonaerense de José C. Paz, informaron fuentes del caso.

El acusado del homicidio fue identificado como Cristian López, de 35 años, quien será indagado hoy por el fiscal del caso Miguel Gragnoli, del departamento judicial de San Martín.
En principio, el comerciante, dueño de un taller de rebobinado de motores, será interrogado por el delito de «homicidio simple», castigado con hasta 25 años de cárcel.

Según fuentes judiciales, «la hipótesis más firme es que al momento de cruzarse con López, el sospechoso de haberlo asaltado una semana atrás, estaba armado con un revólver que no andaba».
«La sospecha es también que López con su sobrino desarmaron al acusado del robo y, luego, el comerciante lo mató a mazazos», agregaron.

Los hechos se iniciaron el sábado por la noche cuando, según los primeros indicios, Cristian López y su sobrino, de 16 años, se encontraban en la puerta de su local. Por el frente del local, pasó un muchacho de 18 años a quien el sobrino de López acusó de ser el delincuente que una hace una semana los había asaltado con la intención de robarles la camioneta.

Lo que pasó luego es la clave del caso y lo que intenta determinar el fiscal Gragnoli.
La sospecha es que el sobrino de López interceptó al acusado de haberlo asaltado y lo increpó. El sospechoso habría sacado un arma, por lo que el sobrino de López huyó corriendo.

La hipótesis más firme es que a unos 100 metros del taller, el comerciante y su sobrino rodearon al supuesto ladrón, lo desarmaron y golpearon. Se ignora si al desarmar al sospechoso sabían que el arma no funcionaba.

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