El «ataque de realismo» de Cristina de Kirchner, reconociendo la crisis de inseguridad que afecta al país, se instala fuerte en el discurso de campaña del oficialismo. Un día después de las expresiones al respecto de la primera dama y de que el propio gobernador de Buenos Aires, Felipe Solá, reconociera un fracaso de las políticas aplicadas en este distrito, ayer salieron al ruedo el vicepresidente y candidato a la gobernación, Daniel Scioli, y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, ambos con promesas de combate al crimen.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Se viene una ofensiva contra el delito. Vamos a terminar con los laboratorios de paco y vamos a ir a buscar a los desarmaderos», insistió Scioli, reiterando la frase utilizada el martes en la presentación de plan de gobierno que hizo ante la elite de empresarios del Consejo Interamericano de Comercioy Producción en un porteño hotel céntrico. Ayer, el vicegobernador lanzó el speech frente a las trabajadoras sociales, las denominadas « comadres», del partido bonaerense de Presidente Perón, que se habían reunido en el Club Cultural de Guernica, organizado por la intendenta Silvia Rodríguez.
«Hay que reconstruir la confianza entre los ciudadanos y la Policía, y para eso es necesaria la participación ciudadana», agregó Scioli, que estuvo en la comuna bonaerense acompañado por su compañero de fórmula, Alberto Balestrini, y el subsecretario de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, quien suena para conducir el Ministerio de Desarrollo Social bonaerense.
Campaña
En el último tramo de campaña, Scioli ha puesto el acento en la problemática de inseguridad que aqueja a la provincia y, especialmente, al conurbano bonaerense. La avanzada incluye además una promesa de mayor protagonismo a los ciudadanos. «Nadie mejor que los vecinos para saber en qué lugar se vende droga, dónde se comete el delito, dónde hace falta más iluminación», afirmó el candidato kirchnerista.
En sintonía, el jefe de Gabinete de la Nación consideró ayer que «se ha podido avanzar mucho» contra la inseguridad en la provincia de Buenos Aires, aunque «queda mucho por hacer». «Hay que seguir trabajando», señaló Fernández, quien confió en que Scioli, «lo va a hacer bien».
Pese al mea culpa que hizo Solá este martes -reconoció que «la propensión a la delincuencia sigue siendo muy alta y la Justicia penal mucho más lenta de lo que la gente necesita»-, el jefe de Gabinete de Néstor Kirchner salió en defensa del gobernador y su ministro de Seguridad, León Arslanian: «Muchos de los modos delictivos han ido desapareciendo», señaló.
Fernández se expresa luego de que la propia Cristina sorprendiera el martes, desde Florencio Varela -uno de los municipios más aquejados por el delito- admitiendo que «nos falta aún mayor seguridad». La afirmación, si bien amplia, fue la primera en la materia por parte de la primera dama y candidata presidencial.
Dejá tu comentario