Se trata de una asistencia provincial por 300 mil pesos mensuales que Quintela debía volcar a gastos de funcionamiento. Como el convenio nunca se renovó, la provincia desde este mes dejó de transferir los fondos. Según fuentes locales, el municipio capitalino recibe, además, otros 600 mil pesos por los mismos conceptos, y cerca de 3 millones de pesos más para financiar el pago de los sueldos de sus empleados, ya que en La Rioja no hay ley de coparticipación municipal, un instrumento que Quintela reclama. El problema es que mientras fuentes del gobierno provincial dijeron que existe predisposición para renovar el acuerdo, desde el municipio reclaman una especie de renovación automática, que no parece tener cabida en la actual situación de enfrentamiento político.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Desde el gobierno provincial, fuentes cercanas a Maza advirtieron que dirigentes del sector quintelista ya están presionando con posibles escraches contra casas de funcionarios mazistas, en un intento de lograr la renovación del convenio de financiamiento adicional de 300 mil pesos. Si bien tanto Maza como Quintela pertenecen al justicialismo, ambos dirigentes se encuentran enrolados en líneas internas distintas desde 1999, cuando el actual intendente intentó disputarle la gobernación al actual mandatario y perdió los comicios internos de su partido. Informate más
Dejá tu comentario