17 de mayo 2021 - 00:01

Casa Rosada intercede en interna tucumana con respaldo a Manzur

Tras embestidas de Jaldo desde bunker en la legislatura, funcionarios de Alberto Fernández llegaron a Tucumán con mensaje de aval al mandatario. Batalla a dos años de elecciones que amenaza gestión.

Visita. Con Cafiero y Wado de Pedro a la cabeza, Manzur recibió respaldo político del Gobierno nacional en su disputa con el vice Jaldo, quien redobló su ofensiva contra el mandatario desde la legislatura.

Visita. Con Cafiero y Wado de Pedro a la cabeza, Manzur recibió respaldo político del Gobierno nacional en su disputa con el vice Jaldo, quien redobló su ofensiva contra el mandatario desde la legislatura.

La semana pasada, un selecto grupo de funcionarios nacionales llegó a Tucumán. Con la agenda oficial marcada por un recorrido por obras y fábricas, el objetivo fue claro: la Casa Rosada intercedió con sus principales ministros en la interna del peronismo provincial, con un apoyo explícito al gobernador Juan Manzur en su pulseada con el vice Osvaldo Jaldo, quien se convirtió en el principal opositor con base en la legislatura.

El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y los ministros Eduardo Wado de Pedro (Interior), Matías Kulfas (Desarrollo Productivo) y Gabriel Katopodis (Obras Públicas) compartieron actos con Manzur y dejaron mensajes sin lugar a ambigüedades sobre el respaldo tanto de Alberto Fernández como de Cristina Kirchner al gobernador, quien además preside el peronismo provincial y es vice del PJ nacional. La ruptura, que precipita la puja electoral por candidaturas del justicialismo para 2023, se formalizó hace dos meses y en los últimos días tuvo picos de tensión.

La espiral comenzó con la designación del Defensor del Pueblo, avalado por Jaldo y resistido por Manzur, que llevó a que se partiera el bloque de Diputados. La herida no hizo más que agrandarse desde entonces: el gobernador alejó a funcionarios ligados a su vice y Jaldo lanzó misiles desde su trinchera en la legislatura. Los últimos, la interpelación al ministro de Educación, Juan Pablo Lichmajer, quien pasó once horas respondiendo preguntas en el recinto, y el desplazamiento del manzurista Gerónimo Vargas Aignasse de la vicepresidencia de la Cámara. También se modificó la composición de la Comisión de Juicio Político, que le da a Jaldo poder de fuego para citar funcionarios del Ejecutivo.

Así, no aparece haber punto de retorno en una relación que salió de la convivencia pacífica transidata desde 2019, cuando la dupla (ya con diferencias) había ganado las elecciones en las que enfrentaron, además de a Juntos por el Cambio, al exmandatario José Alperovich, en una anterior bifurcacion del PJ.

Por eso Manzur, sin posibilidad de reelección en 2023, aglutina apoyos institucionales y ensancha la base de sustento con la contención de la Casa Rosada. La comitiva llegada de Buenos Aires, tras una visita a la planta de Topper y una obra en Concepción, apuntaló al gobernador. Cafiero se refirió a la “conducción intachable de Manzur”. “Hay muchos que lucran con la desunión del peronismo, el desánimo, con las internas”, agregó el jefe de Gabinete. Mientas que Wado de Pedro, el más cristinista de los ministros que participaron de la breve gira tucumana, puso el foco en el respaldo de la vicepresidenta a quien fuera su ministro de Salud. “No seamos funcionales a ninguna estrategia del espacio de Macri”, dijo el titular de la cartera de Interior.

La referencia es a los deseos de Juntos por el Cambio de sumar a Jaldo en sus filas, para ensanchar la pata peronista que tiene como pivote a Germán Alfaro, intendente capitalino. También a las últimas votaciones en las que el sector de Jaldo unió sus votos al radicalismo para desgastar a Manzur. El vicegobernador, no obstante, desmintió esa posibilidad al señalar que seguirá dentro del PJ. E hizo alusión el fin de semana a la llegada de los ministros nacionales: “Me gustaría que los problemas de Tucumán los solucionen los tucumanos”, dijo.

“El conflicto ha escalado. Hay cruces entre las facciones militantes del PJ que pintan, que marcan territorio. Puede terminar en cualquier cosa. Y quienes votan no entienden qué está pasando”, explicó un dirigente provincial a Ámbito. Otro mencionó la “irresponsabilidad política” de Jaldo en plantear una interna a dos años de las elecciones, con una táctica opositora que amenaza la gestión. “Acá hay un solo gobernador, que tiene mandato hasta 2023, no es momento de plantear rupturas”, agregó.

Desde el PJ, otro dirigente que atravesó varias gestiones provinciales, sostuvo que la historia de los vices tucumanos que enfrentaron al gobernador refleja que “terminaron reducidos a la mínima expresión”. E hizo un raconto de situaciones similares en tiempos de administración de Palito Ortega o Alperovich. “Los antecedentes le dan ventaja a Manzur en la definición de una interna que Jaldo no debía plantear ahora. Si se quedaba quiero era el candidato natural. Ahora ya no”, concluyó.

Dejá tu comentario

Te puede interesar