2 de mayo 2003 - 00:00
Mejora del clima llevó alivio, pero situación es aún dramática
-
Conflictos docentes: Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego al borde de una crisis salarial
-
La Corte intervendrá en la disputa entre el gobernador Claudio Vidal y la Justicia de Santa Cruz
Sin embargo, hay dos datos preocupantes. Las condiciones climáticas que mejoraron notablemente ayer continuarán sólo hasta mañana cuando se espera un aumento de la nubosidad. Según el Servicio Meteorológico Nacional, domingo y lunes habrá tiempo inestable con probabilidad de precipitaciones. Por otro lado, se registra una creciente del Paraná que podría afectar la salida de agua del Salado en su desembocadura.
En tanto, para aliviar la situación de los mayores la ANSeS adelantó el pago a jubilados y pensionados al lunes próximo. Los ancianos y niños son los más perjudicados por la situación, algo que se refleja en los muertos por la tragedia (ayer se lamentaba entre las víctimas a una beba de un año y medio quien murió de hipotermia).
En tanto, seguía llegando ayuda a través de un crédito de $ 350 millones prometidos a Eduardo Duhalde por el Banco Mundial para dentro de 15 días, fondos nacionales por $ 7 millones ya desembolsados.
El gobernador Carlos Reutemann indicó, por su parte, que solicitará donaciones a la Unión Europea. Además, se informó que la ONU conformó un Comité de Emergencia integrado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo , el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y la Organización Panamericana de la Salud.
En tanto, 20 entidades nucleadas en la Asociación de Bancos Públicos y Privados decidieron enviar una ayuda de casi medio millón de pesos a los damnificados por las inundaciones, que será aplicado a la compra de alimentos y artículos de primera necesidad. Buenos Aires, Entre Ríos, Córdoba, Formosa, Chaco, Catamarca, y la Capital Federal, también brindaron su ayuda.
Los testimonios en la ciudad de Santa Fe expresan, en tanto, la situación que se vive. «Así como estamos, así quedamos», dijo María Murada con su bebé de un mes en brazos, y un bolsito que fue lo único que pudo rescatar del avance arrollador del río Salado. Fue una de las dos mil personas evacuadas de los barrios La Florida y Santa Rosa. «Ni se ve la casa ni la escuela ubicada enfrente», agregó su marido, Omar Ludueña, un ayudante de albañil desocupado.
Ayer la Dirección Nacional de Vialidad confirmó que se encontraban totalmente cortadas la Ruta N° 11 -entre Recreo y Candioti- y la Autopista Rosario-Santa Fe (a 10 kilómetros del acceso a la capital), y las rutas 4 (tramo San Cristóbal-Elisa), 70 (entre Recreo y Esperanza), 6, (entre las rutas 70 y 4) y 39 (entre San Justo y San Javier). En tanto, el Túnel Subfluvial estaba habilitado sólo para colectivos, autos y camionetas y, en el caso de los camiones, únicamente para los afectados a la emergencia.
En el puente carretero de Santo Tomé sólo se admitía ayer el paso de vehículos destinados a los operativos de asistencia de damnificados, por temor a que colapsara. El acceso a la capital provincial desde Rosario, que había quedado totalmente interrumpido tras la voladura de un terraplén quedó restablecido ayer por la mañana.
Por otra parte, ayer se realizaron nuevas voladuras, esta vez en la avenida Mar Argentino, un brazo de la autopista Santa Fe-Rosario, para desagotar la zona sur.
En tanto, la discusión sobre la voladura de un tramo de la autopista Rosario-Santa Fe, debajo del cual corre el gasoducto que alimenta a buena parte de la población de la capital, se centraba ayer en dos argumentaciones.
Es que mientras quienes diseñan la estrategia para enfrentar la inundación pugnaban por encontrar nuevas zonas de escurrimiento del agua, desde Litoral Gas y el Enargas advertían que, de concretarse la voladura, el reestablecimiento del servicio de gas demoraría al menos 15 días, sumándose así a las limitaciones de electricidad. Dicha operatoria -se informó- implicaría la construcción de un tramo de gasoducto transitorio -que insumiría dos días- y la verificación casa por casa del correcto suministro del gas (a lo largo de cerca de dos semanas).
Por su parte, Aguas Provinciales de Santa Fe confirmó ayer que continuaba asegurada la prestación en la capital provincial, dentro de los parámetros de calidad establecidos para el agua potable y sin interrupciones del mismo en los últimos días.
Entre otras acciones de asistencia, además la empresa comenzó a distribuir 30 mil litros de agua potable envasada en sachets entre los sectores más afectados, que forma parte de la colaboración prestada por Aguas Argentinas desde Buenos Aires.




Dejá tu comentario