7 de mayo 2008 - 00:00

Ordenan evacuación total en las zonas chilenas afectadas

Santiago (AFP, DPA) - Dos nuevas erupciones del volcán Chaitén, en el sur de Chile, forzaron ayer la evacuación inmediata de las últimas 400 personas que permanecían en el poblado del mismo nombre, donde sólo quedaba personal uniformado, mientras las cenizas seguían cayendo y se escuchaban fuertes detonaciones.
Entretanto los 1.800 pobladores de Futaleufú, 70 kilómetros al sur de Chaitén y a 15 kilómetros de la frontera, también estaban siendo traslados en su gran mayoría hacia ciudades argentinas.
El ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, explicó que «esta medida de carácter preventiva se debe a las características del proceso eruptivo del volcán y a su comportamiento errático e impredecible».

 Designación

Más tarde, tras participar de un comité de emergencias citado por la presidente Michelle Bachelet, Pérez Yoma anunció que el ministro de Defensa, José Goñi, se dedicará exclusivamente a la catástrofe.
Los evacuados salieron del lugar por vía marítima en dos buques de la marina chilena y otras embarcaciones. Todo el proceso se realizó de forma ordenada, aunque algunos vecinos se negaron inicialmente a dejar sus hogares.
«Creo que no hay nadie que quiera inmolarse y cuando se dio la orden de evacuar fue para todos, dejó de ser voluntario», dijo en Santiago el vocero del gobierno, Francisco Vidal.
El poblado de Chaitén estaba cubierto por una densa nube de cenizas y se advertía una gigantesca fumarola de varios kilómetros de altura.
Desde Puerto Montt, la capital regional situada a unos 200 km de Chaitén, despegó un equipo de rescate de la fuerza aérea de Chile, y en las próximas horas se esperaba que nuevos equipos se desplacen a localidades cercanas.
El vulcanólogo Luis Lara, del Servicio Nacional de Geología y Minería, señaló que «las condiciones están dadas para que algo peor ocurra», ya que la erupción del Chaitén está recién en una etapa inicial.
La mayor preocupación, según el experto, es que se produzcan mayores explosiones y se intensifique el lanzamiento de cenizas. «Pudiera haber una explosión mayor o la columna hacerse tan densa que (la chimenea del volcán) pudiera colapsar», señaló Lara. El volcán Chaitén, de 1.000 metros de altura, entró en erupción el viernes tras una inactividad de más de 300 años.
Los vientos seguían arrojando cenizas sobre los valles y planicies del lado argentino (ver aparte), donde varias poblaciones tenían ya problemas de abastecimiento de agua potable.
En el tercer sobrevuelo que realizó la fuerza aérea de Chile por encima del volcán, se confirmó la presencia de lava escurriendo por las laderas del macizo.

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