Ordenó Kirchner que la UOCRA levante piquete

Ambito Nacional

Como lo hizo semanas atrás con la revuelta petrolera, Néstor Kirchner ordenó ahora desactivar la protesta de obreros de la UOCRA santacruceña en el norte provincial, que amenaza con embarrar el desembarco de Cristina de Kirchner mañana en Pico Truncado para inaugurar una cementera financiada con los polémicos fondos de Santa Cruz en el exterior.
Ayer hubo negociaciones en el Ministerio de Trabajo nacional, en Buenos Aires, para intentar domar la embestida, que paraliza la obra pública en esa región y corta la Ruta 3.
Los obreros exigen la reistalación de un decreto de Daniel Peralta que los beneficiaba con un subsidio de 500 pesos. Todo ello, en medio de los fuertes cortocircuitos que enfrentan al gobernador con el titular del PJ nacional respecto de, en definitiva, quién maneja verdaderamente la provincia.
Con esa bandera, la UOCRA amenaza con instalar una protesta frente a la ex primera dama mañana en Pico Truncado. «Tiene connotaciones políticas», aseguró el intendente de Caleta Olivia, Fernando Cotillo. Anoche, desde Presidencia aseguraron que «por ahora» está confirmado el viaje.
La exigencia gremial se agravó luego de que Peralta manoteara remesas de la Casa Rosada para obra pública, destinadas a empresas ligadas a Néstor Kirchner. Por eso, algunas fuentes sospechaban ayer que la batalla de la UOCRA fue, en parte, fogoneada por kirchneristas con sede en Buenos Aires.
Más allá de la postal de tensión local, lo cierto es que a la Presidente se le hace cada vez más difícil desplegar giras por el interior, a juzgar por los ánimos enervados de productores de buena parte del país y de otros sectores castigados por la política nacional, y por la creciente resistencia que la ex senadora nacional genera en gobernadores propios y ajenos.
Desde el inicio de la puja con el agro en marzo, se apilaron las cancelaciones de viajes presidenciales a las provincias. En muchos casos se apeló a excusas elegantes (tormentas, cenizas, cumbres en el exterior); en otros, sólo hubo un silencio reprobador hacia el cacique provincial en cuestión.

 Eslabones

Veamos algunos eslabones de la cadena que mantiene virtualmente atada a la Presidente a su sillón de la Casa Rosada:
c La postal más emblemática es quizás la que muestra Córdoba. En las últimas semanas, Cristina de Kirchner suspendió tres visitas (dos de ellas, invitada por Fiat) para esquivar al díscolo justicialista Juan Schiaretti, un pro campo.
c A Santa Cruz suele, en cambio, intentar viajar (aunque en frecuencia claramente menguada), aunque por caso debió soportar el 30 de abril la toma de una planta de YPF en Pico Truncado, su destino de mañana (de no mediar cancelaciones quirúrgicas de último momento ante la amenaza de la UOCRA).
c Tampoco puede desembarcar en enclaves agropecuarios como el entrerriano (epicentro de la protesta rural, con Alfredo de Angeli a la cabeza), salvo que quiera probar los escraches que ya sufrieron el propio Sergio Urribarri y varios intendentes peronistas, alineados con la estrategia K.
c Con matices, un diagnóstico similar se puede aplicar al interior bonaerense (donde ya probaron la iracundia ruralista Daniel Scioli y caciques comunales), a tierra santafesina (evitó asistir al acto por el Día de la Bandera, en Rosario, con la doble ventaja de no codearse ni con productores ni con el socialista Hermes Binner) y a la arena pampeana.
c Tampoco resultaría conveniente un viaje al Chaco del ultraalineado Jorge Capitanich. Si bien estuvo en mayo en Puerto Tirol, hay malestar entre ruralistas por las retenciones, a lo que se suma la inestabilidad gestada por el bloque piquetero (ya aguó un viaje de Alberto Fernández).
c La Presidente tampoco romperá la tradición de los Kirchner de no pisar suelo de San Luis para no compartir estrado con el peronista ultracrítico Alberto Rodríguez Saá (no lo recibe siquiera en audiencia en la Casa Rosada).
En lo que respecta a la postal santacruceña, del encuentro en la sede laboral fueron de la partida el subsecretario de Trabajo de Santa Cruz, Raúl Santibáñez, y representantes de la Cámara de la Construcción y de la UOCRA nacional que lidera Gerardo Martínez. En paralelo, hoy el ministro de Economía, el ultrakirchnerista Juan Manuel Campillo, mantendrá una reunión con representantes de las empresas adjudicatarias de obras públicas para analizar el tenso escenario.

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