30 de marzo 2007 - 00:00

Otra masiva protesta estatal en Santa Cruz

Otra diferencia entre la jornada de protesta de ayer y la de la semana pasada fue la ausencia del obispo de Río Gallegos y Tierra del Fuego, Juan Carlos Romanín -la menciòn de su nombre arrancò un cerrado aplauso ayer durante el acto-, y de representantes de la Iglesia. No se trata de una quita del respaldo, sino que -según indican fuentes locales- los religiosos locales parecerían dispuestos a bajar el tono a la confrontación que la semana pasada protagonizaron Romanín y el Presidente. Esta decisión se nutre de la hipótesis que da cuenta de la presión que ejercería el gobierno provincial de Carlos Sancho (comandado a control remoto por la Casa Rosada) sobre la Iglesia santacruceña, a través de una quita de respaldo económico y la suspensión de obras en colegios, iglesias y centros comunitarios. También habría caído sobre los directivos del Colegio Salesiano -orden a la cual pertenece Romanín- la amenaza de quita de subsidios. Justamente, ante este panorama, ayer se sumaron a la medida de fuerza los maestros de todos los colegios católicos.
La marcha abarcó unas siete cuadras y a las 17 desembocó en la esquina de Roca y San Martín, donde se encuentra el mástil principal de la ciudad con una gigantesca bandera argentina. En una muy fría jornada (temperatura bajo cero y fuertes vientos), la Mesa de Unidad Sindical -que agrupa a los docentes de ADOSAC, ATE, legislativos, judiciales y municipales- consideró un éxito la movilización y confirmó que seguirá con sus medidas de fuerza, que ayer incluyeron paro total de actividad. «Una asamblea el lunes 9 de abril resolverá las futuras medidas», informó el titular de ATE, Alejandro Garzón.
Los maestros lideran este movimiento y ya realizaron 12 días de paro y retomarán las medidas luego de Semana Santa. «No queremos que el gobierno diga ahora que nos vamos a hacer turismo», indicaron. En rigor, está prevista una huelga por noventa y seis horas a partir del lunes 9 de abril. A su vez, desde ADOSAC pretenden que CTERA disponga un paro nacional por el conflicto santacruceño.
Ayer, los estatales leyeron una carta que elevarán a Kirchner en la que responden a las acusaciones hechas por el Presidente acerca de que las medidas de fuerza son alentadas por partidos opositores: «Somos oposición al presentismo que nos extorsiona desde 1992, a la calumnia y la militarización de la ciudad, y a que nos opongan al diálogo la presencia de Gendarmería».
El gobierno de Sancho, en tanto, sigue cerrado al diálogo y mantiene la custodia de gendarmes y Policía sobre la Casa de Gobierno y la vivienda de los Kirchner. A su vez, el ministro de Economía santacruceño, Juan Bontempo, minimizó la protesta y dijo que «cada vez hay menos» participantes y que asistieron alrededor «de 400 personas».

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