9 de abril 2008 - 00:00

Preocupan otros dos nuevos episodios de violencia en escuelas

Dos nuevos casos de violencia escolar ocurridos en Tucumán y Entre Ríos agudizaron la preocupación de las autoridades escolares de todo el país por la multiplicación de episodios a un mes del inicio del ciclo lectivo, que ya provocaron la muerte de dos adolescentes.
El primero tuvo lugar el lunes por la noche, cuando un alumno de 16 años terminó internado en un hospital de San Miguel de Tucumán, tras ser agredido a trompadas y patadas por un compañero, a la salida de una escuela de la localidad de Villa Mariano Moreno, a 4 kilómetros de la capital tucumana.
La pelea tuvo como antecedente las amenazas que un compañero le hizo a la víctima, identificada como Angel, durante la última hora de clases en el colegio al que ambos concurren, en el nivel Polimodal.
Cuando los estudiantes salieron, el agresor, también de 16 años y de quien no se suministró otro dato, empezó a golpear a Angel, supuestamente porque éste defendía a las mujeres de las bromas que el primero les profería en clases.
Del hecho tomó intervención la comisaría de Villa Mariano Moreno, ante las consecuencias de la pelea y frente a las quejas de algunos familiares de los alumnos.
Al respecto, la ministra de Educación tucumana, Silvia Rojkés de Temkin, aseguró que la violencia que se da en las escuelas es un síntoma de los problemas de falta de reconocimiento de la sociedad que existen en todos los ámbitos.
«Es real que se dan casos de violencia en la escuela, pero son situaciones aisladas. Para que esto suceda, debemos pensar qué nos pasó como sociedad, y qué sucede con un tema muy importante: la autoridad», aseveró la funcionaria.
Ayer, en Paraná, los padres de una adolescente de 14 años denunciaron que su hija fue atacada a golpes por otras dos menores, una de ellas de sólo 11 años, que además intentaron cortarle la cara con un bisturí por «ser linda» y «estar bien vestida».

 Prevención

Por su parte, el juez de Menores de la I Nominación, Raúl Ruiz, expresó que este problema -el de la violencia infantil o entre adolescentes- debe ser resuelto por medio de líneas de acción preventiva en la familia y en las instituciones escolares.
«Además de la importante función de la familia en esta cuestión, las autoridades deben tomar cartas en el asunto. En cada escuela debe haber un gabinete psicopedagógico que determine e identifique, para ayudarlo, cuándo un alumno genera problema por diferentes factores», explicó.
A poco más de un mes de iniciado el ciclo lectivo 2008, los casos de violencia escolar se repiten con alarmante asiduidad.
El miércoles 5 marzo, en Córdoba, una estudiante secundaria de 13 años del IPEM 194 fue agredida con una trincheta por dos ex alumnas de ese establecimiento. Quince días después, en Villa Gesell, un adolescente de 17 años fue asesinado a puñaladas por un compañero con el que habría mantenido una acalorada discusión dentro de una escuela.
El lunes 31 marzo, en La Plata, un alumno de 12 años agredió a los golpes a una maestra a la salida del colegio, episodio que le valió al joven un castigo de sólo tres días de suspensión. Ese mismo día, en San Isidro, una adolescente de 13 años terminó con el rostro desfigurado e internada en coma luego de ser golpeada por tres compañeras que consideraban «muy linda» a su víctima.
El jueves pasado, en la localidad misionera de Wanda, un estudiante de 15 años asesinó de una puñalada en el pecho a un compañero de 16 a la salida del colegio, aparentemente por causas «amorosas». También en esa provincia, en la localidad de Villa Libertad, una joven fue detenida luego de amenazar con un revólver a una compañera de estudios que le había quitado «su» pupitre del aula que compartían en el curso superior de magisterio.
El viernes último en Mar del Plata la directora de una escuela denunció que un alumno de 16 años la pateó luego de que le comunicara la decisión de expulsarlo por sus reiterados problemas de conducta.
Hacia el fin de semana, en Luján, dos adolescentes de 15 años terminaron hospitalizados tras haber sido atacados a golpes y patadas a la salida de una fiesta particular por un grupo de jóvenes en el marco de una fuerte rivalidad entre alumnos de dos escuelas.
Y, finalmente, este lunes, otra vez en San Isidro, una pelea entre estudiantes por diferencias surgidas en una fiesta de 15 arrojó como saldo un adolescente de 15 años hospitalizado y uno de 16, boxeador amateur, detenido.

Dejá tu comentario

Te puede interesar