31 de agosto 2010 - 23:18

Presionadas, firmaron Corrientes y Catamarca

Ricardo Colombi y Eduardo Brizuela del Moral sellaron ayer con la presidente Cristina de Kirchner su adhesión al Plan de Desendeudamiento.
Ricardo Colombi y Eduardo Brizuela del Moral sellaron ayer con la presidente Cristina de Kirchner su adhesión al Plan de Desendeudamiento.
Sobre el filo, Cristina de Kirchner y los gobernadores radicales de Corrientes, Ricardo Colombi, y de Catamarca, Eduardo Brizuela del Moral, firmaron ayer su adhesión al Programa Federal de Desendeudamiento. El caso catamarqueño, sin embargo, depende de lo que la Legislatura local decida con respecto a los juicios por fondos que la provincia mantiene contra la Casa Rosada y esa definición podría demorar todavía 90 días más.

La dilación de la Nación en sumar a Corrientes a este beneficio motivó que se elevaran las críticas de Colombi a las autoridades nacionales en las últimas semanas. Sin embargo, el mandatario siempre buscó mantener una «relación cordial» con el kirchnerismo a fin de lograr la adhesión, que le permitirá acceder a la refinanciación del 73,60 por ciento de su stock de deuda consolidada, lo que implica unos 1.827 millones de pesos. Al mismo tiempo, los vencimientos previstos para 2017 serán estirados hasta 2030.

Para la firma de este acuerdo fue clave que Corrientes renunciara a los cinco juicios que había iniciado contra la Nación, entre ellos una causa por la coparticipación del impuesto al cheque por más de 500 millones de pesos.

También, Colombi se comprometió a abandonar otro proceso por la inconstitucionalidad del decreto 1.399/2001 sobre fondos de coparticipación destinados a la AFIP, estimados en 280 millones, y un juicio a la cobertura de déficit del sistema provisional por unos 90 millones de pesos.

Del mismo modo, el catamarqueño Brizuela del Moral se había mostrado molesto por la demora en acceder al plan por no haber desistido de acciones judiciales promovidas contra la Nación. «No pueden extorsionarnos. Por un lado, nos renegocian la deuda; y por el otro, actúan como si se tratara del sector privado, como un banco», se quejó la semana pasada y consideró que se trataría de un «posible acto de discriminación» a la provincia.

No obstante, el mandatario decidió ayer poner a consideración de la Legislatura local la posible resignación de los planteos judiciales contra el Ejecutivo nacional a cambio de entrar al desendeudamiento. La deuda que podría refinanciar Catamarca con la adhesión al plan asciende a $ 1.237 millones.

«El gobernador firmó con la Presidente, pero tenemos que esperar, para que el programa entre en vigencia, que la Legislatura provincial decida si desiste de los juicios contra la Nación y cuenta con 90 días hábiles de plazo», señaló a Ámbito Nacional el ministro de Hacienda catamarqueño, Mamerto Acuña. «De eso depende, pero de todos modos es un gran avance haber podido consolidar el acuerdo». El Gobierno nacional extendió el miércoles pasado hasta el último día de agosto el plazo para acceder al Programa, tal como se afirmó en el Boletín Oficial oportunamente, «considerando la complejidad de las operaciones que involucra» el decreto presidencial 660. Entre el quinteto que había quedado relegado por mantener reclamos judiciales por fondos con la Nación, Mendoza fue la primera que destrabó las negociaciones el viernes pasado. El lote de los distritos que intentaron hasta última hora acceder al plan nacional, que refinancia deudas por $ 65.500 millones y que contempla una reprogramación a 20 años, con un período de gracia de un año y medio que expira en diciembre del electoral 2011, lo completan Formosa y Neuquén (ver recuadro).

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